Según los genes se es avaro o generoso
Estudiosos del Departamento de Psicología de la Universidad Hebrea llegaron a la conclusión de que existe un gen que influye directamente sobre la generosidad o la avaricia de la gente. El aserto quedó en evidencia por una especie de juego de laboratorio, en cuyo marco los participantes debían decidir si compartir o no con otros una determinada suma de dinero...

Lunes 21 de Enero de 2008

Estudiosos del Departamento de Psicología de la Universidad Hebrea llegaron a la conclusión de que existe un gen que influye directamente sobre la generosidad o la avaricia de la gente.
  El aserto quedó en evidencia por una especie de juego de laboratorio, en cuyo marco los participantes debían decidir si compartir o no con otros una determinada suma de dinero que habían recibido.
  El profesor Richard Ebstein, el experto en genética del equipo investigador, explicó que en todos aquellos que mostraron una actitud generosa, el gen llamado arginine vasopressin receptor IA aparece de una forma más alargada que en el resto de las personas.
  En otra investigación llevada a cabo tiempo atrás por el mismo profesor Ebstein, se halló que niños con autismo tienen el gen mencionado en una forma mucho más corta, lo cual explica la base genética de una actitud cuya característica básica es una alteración en la dinámica de comunicación con la sociedad.
  Para el profesor Richard Ebstein, ello no tiene nada de sorprendente. “Antes se pensaba que el cerebro humano es una tabla rasa y que se podía hacer con el ser humano, a través de la educación, lo que uno quisiera. Pero hoy sabemos que los genes son muy importantes”, aseguró.
  El profesor Mario Mikulincer, psicólogo de investigación especializado en Relaciones Humanas y decano de la nueva Escuela de Psicología del Instituto Interdisciplinario Hertzlia, sostiene que se puede hablar en términos absolutos.
Sin dudas. “Cada conducta del ser humano es determinada por factores genéticos y ambientales que influyen juntos y en forma interactiva en el comportamiento. Lo importante es descubrir el componente genético de cada conducta”, dijo Mikulincer.
  Es importante ya que, en caso de problemas o alteraciones que existan a nivel genético, al conocerlas, es posible intentar cambiarlas para bien.
  El doctor Ariel Knafo cree que nadie se molestará en investigar si una persona tiene o no un gen responsable por actitudes de mayor o menor generosidad, pero que en casos de ciertas alteraciones, sí se puede intervenir para cambiar la situación. El trabajo más arduo de la psicología es encontrar cómo la base genética puede interactuar con el ambiente para crear conductas más apropiadas y proveer a las personas con capacidad para adaptarse, crecer y ser más felices.