Jueves 26 de Agosto de 2010
Cerca de 3,5 millones de afectados por las peores inundaciones en la historia de Pakistán sólo tienen agua contaminada para beber, lo que aumenta el riesgo de que se propaguen enfermedades, advirtió hoy Naciones Unidas.
Las inundaciones que desde hace un mes arrasan el país dejaron más de 17 millones de damnificados. La mitad depende de la ayuda que recibe del gobierno o de las organizaciones de ayuda internacionales.
Según la ONU, su fondo para la infancia (UNICEF) está entregando a unos 2,5 millones de damnificados cinco litros de agua diarios, menos que los requerimientos sanitarios mínimos.
“Trabajamos más rápido que nadie, pero no es suficiente”, dijo Karen Allen, vicedelegado de UNICEF en Pakistán. “Millones de personas siguen afrontando el dilema de si beben agua contaminada y se exponen al riesgo de enfermedades”.
Según la Organizacion Mundial de la Salud (OMS), 3,2 millones de personas recibieron ya tratamiento por diarrea, problemas en la piel, infecciones respiratorias y otras enfermedades.
En las provincias sureñas de Baluchistán y Sindh, donde cientos de miles de personas tuvieron que abandonar sus hogares por una segunda ola de inundaciones, se reportaron además cerca de 65.000 casos de malaria.
La crecida de las aguas en Sindh hizo que las autoridades ordenaran hoy la evacuación de otras 350.000 personas en el distrito de Thatta, es decir, cerca del 40 por ciento de la población en la zona.
Al drama humanitario se suman las pérdidas de cosechas y la destrucción de tierras: según el ministro de Agricultura, Nazar Mohammad Gondal, las inundaciones arruinaron 1,7 millones de hectáreas de tierra de cultivo, de un total de 23 millones de hectáreas cultivables en el país.
La catástrofe destruyó “cultivos de algodón, arroz, caña de azúcar y otros”, precisó. También mató a unas 200.000 cabezas de ganado. (DPA)