Según la Iglesia, "la prioridad no es la boda gay, sino los pobres y los miles de jóvenes en la calle"
El presidente de la Comisión  Episcopal de Pastoral Social, Jorge Casaretto, advirtió hoy que el  matrimonio gay “no es el principal problema de la Argentina” y afirmó  que los esfuerzos deben apuntar a solucionar la  pobreza, que está “en un estado latente grande”.

Miércoles 30 de Junio de 2010

El presidente de la Comisión  Episcopal de Pastoral Social, Jorge Casaretto, advirtió hoy que el  matrimonio gay “no es el principal problema de la Argentina” y afirmó  que los esfuerzos deben apuntar a solucionar la situación de  “cientos de miles de jóvenes que no estudian ni trabajan” o la  pobreza, que está “en un estado latente grande”.

Asimismo, alertó que frente a las “muertes en México por la  cuestión del narcotráfico”, los obispos “no escuchan hablar mucho de  cuáles son los modos que tendríamos los argentinos para poder  enfrentar una amenaza de esa naturaleza”.

“Nosotros no estamos libres de que se vaya como consolidando  en la Argentina una red de narcotráfico fuerte”, señaló el prelado  y sostuvo que justamente “estas son las cuestiones de fondo que  tenemos que encarar todos los argentinos”.

En declaraciones a radio Continental, Casaretto remarcó que  “después de estar esta 'Semana social' analizando los grandes  problemas” del país, la Iglesia concluyó que el matrimonio homosexual  “no es el principal problema de la Argentina, y no sólo de parte del  Gobierno, sino de los legisladores, debería haber una  priorización de cuál es la problemática argentina”.

Tras ratificar la posición de la Iglesia contraria al  matrimonio en personas del mismo sexo, el obispo de San Isidro   aclaró que “eso no quiere decir que no se encuentren formas  legales para proteger los derechos” de ese grupo.

Sin embargo, insistió en que “si uno se pone a pensar en  cuáles son los grandes problemas no creo con toda sinceridad que éste  sea uno de los grandes problemas de la Argentina y que pueda ser  tratado oportunamente una vez que hayamos encarado una agenda donde  las prioridades estén claras”.

El prelado destacó que en el reciente encuentro religioso que  se desarrolló en Mar del Plata “justamente hablamos de la enorme  cantidad de jóvenes que ni estudian ni trabajan, que es como la  máxima hipoteca social de la Argentina”.

“Son varios cientos de miles de jóvenes que no estudian ni  trabajan”, reiteró y alertó que “si uno piensa en un solo joven” en  esa situación, “se lo imagina en una esquina, fumando, pensando en  cómo sobrevivir, quizás en temas de cómo asaltar a otros, y eso es  lo que creemos que hay que encarar”.

Asimismo, dijo que en esta semana social “apareció muy clara”  la necesidad de avanzar en la erradicación de la pobreza y la  exclusión y se manifestó convencido de que “esto no puede ser una  utopía si nos ponemos a trabajar en serio”.

Ante una pregunta, el religioso sostuvo que en la Argentina, la  pobreza está en “un estado latente grande”.

“Es muy difícil decir está creciendo, está disminuyendo: está y  esta es la amenaza más importante y es el desafío más importante  de los argentinos”, subrayó.

Añadió que los “obispos, en 2008, dijimos que el Bicentenario  debe ser hacia la justicia y la solidaridad y, por lo tanto, la  pobreza tiene que ser el más grande de los desafíos de los  argentinos”.

Respecto del debate instalado en el país sobre la boda  homosexual, Casaretto insistió en que las necesidades sociales “son  cuestiones que hacen a la problemática de miles de personas” y señaló  que, “independientemente de que alguna otra vez pueda tratarse en la  agenda este otro tema del matrimonio gay, nos parece que esta  otra problemática es prioritaria respecto de lo que son las  necesidades de la Argentina”. (DyN)