Se salvaron por llegar tres minutos tarde

Jueves 21 de Agosto de 2008

Milagro, fortuna, buena suerte, ni ellos encuentran las palabras para describir lo que les pasó. Una pareja española que tenía que viajar en el vuelo de Spanair que se accidentó en Barajas, perdió el avión por llegar tarde al aeropuerto. Al llegar al mostrador con sus pasajes, un empleado les dio la noticia de que el vuelo a islas Canarias había cerrado hacía tres minutos. En poco tiempo vieron como su retraso les había salvado la vida.

Héctor y su mujer estaban dominados por sentimientos contradictorios: dolor por la tragedia y felicidad porque la casualidad los puso en el momento del accidente en otro lugar.

Por otro lado, Lilit, madre de dos chicos de 13 y 14 años, lloraba al enterarse en el aeropuerto de Las Palmas que sus hijos, Clara y Enrique, que tenían previsto tomar el avión accidentado, abordaron otro vuelo, salvando así sus vidas.