Se probaría el móvil sexual del portero Jorge Mangeri en el crimen de Angeles Rawson
Los peritos detectaron que el imputado tenía una lesión en la zona de la ingle, compatible con un posible arañazo de la víctima Angeles Rawson, lo que podría reavivar la hipótesis de un móvil sexual.

Sábado 13 de Julio de 2013

Los peritos que trabajan en la querella del padre de Angeles Rawson detectaron que el imputado Jorge Mangeri tenía una lesión en la zona de la ingle compatible con un posible arañazo, lo que podría reavivar la hipótesis de un móvil sexual. Se trata de la lesión número 33 del informe de la junta médica a la que Mangeri fue sometido el 18 de junio para corroborar el tipo y la data de lesiones que presentaba su cuerpo.

Los peritos del cuerpo médico forense describen esa lesión de la siguiente manera: "Excoriación lineal de 11 milímetros en trocánter izquierdo compatible con presión y roce con superficie dura de aristas filosas".

Se denomina "trocánter" al extremo superior del fémur, por lo que también los médicos describen con ese término a esa región superior de la pierna ubicada unos 12 centímetros por debajo de la línea de la cintura y cercana a la ingle y los genitales.

Por este motivo, el abogado querellante, Pablo Lanusse, presentó un escrito en el juzgado de instrucción 17 de Javier Ríos, en el que solicita que los peritos oficiales respondan si esa lesión es compatible con un arañazo —como creen sus peritos—, y si para recibirla es una condición necesaria que Mangeri haya estado al menos con los pantalones bajos.

Mangeri había sido sometido a una primera revisión médica durante la madrugada del sábado 15 de junio, cuando quedó preso en la fiscalía de instrucción al autoincriminarse ante la fiscal María Paula Asaro.

Es que Mangeri llegó a la fiscalía denunciando que había sido víctima de un "apriete" en el que lo habían picaneado y lastimado, pero los médicos que lo revisaron esa madrugada, de la Policía Federal, llegaron a la conclusión de que tenía dos tipos de lesiones: algunas compatibles con las producidas por la víctima y otras autoinfligidas para enmascarar las primeras.

Al quedar preso, el entonces juez subrogante a cargo de la causa, Roberto Ponce, ordenó que Mangeri sea sometido a una junta médica en el cuerpo médico forense de la Corte Suprema de Justicia, que fueron los peritos que detectaron y describieron esta lesión.