Domingo 15 de Noviembre de 2009
Santiago del Estero.- El cadáver de un hombre de 83 años fue encontrado en estado de descomposición e incompleto, pues habría sido comido por cerdos que criaba en una vivienda rural de Santiago del Estero, mientras su hija y nieto, ambos discapacitados mentales, convivieron con el cuerpo durante unos 10 días.
El hallazgo se produjo ayer, aunque se conoció hoy, a raíz del aviso que dieron a la policía los pobladores de Bajo Grande, una pequeña localidad del interior santiagueño, pues percibían olores nauseabundos que emanaban de la casa del anciano, a quien no veían desde hacía varios días.
Fuentes policiales señalaron que una comisión de la seccional 18 de Campo Gallo se dirigió hacia el paraje, situado unos 300 kilómetros al norte de la capital provincial, para verificar qué había ocurrido.
Al arribar, los efectivos vieron que la hija y el nieto del hombre, que tienen 34 y 9 años y padecen cierto retraso mental, escaparon hacia una zona montuosa. En la precaria vivienda estaba el cuerpo de Atanasio Ojeda, parte de cuyas extremidades inferiores habían sido desmembrados.
El médico de policía que revisó el cuerpo estimó que el deceso se produjo hace unos 10 días, pero advirtió que era necesario realizar la autopsia para confirmar si la muerte fue por causas naturales.
Asimismo, el profesional atribuyó al ataque de cerdos y de otros animales de corral los destrozos del cadáver, particularmente en la región abdominal. Según se supo, los familiares de Ojeda tienen dificultades para comunicarse, motivo por el cual no habían cambiado sus habituales costumbres cotidianas ni avisaron a sus vecinos del fallecimiento del jefe del hogar.