Viernes 12 de Febrero de 2021
Nueve escuelas de San Pablo, el estado más golpeado por la Covid-19, debieron suspender sus clases presenciales por contagios a menos de 10 días de iniciado el ciclo lectivo 2021, mientras se multiplican en Brasil los llamados a las huelgas docentes, los recursos judiciales y los debates acalorados en todas las regiones del país sobre qué hacer con la educación y la pandemia.
Formalmente, 13 estados han iniciado las clases presenciales con sistema online, luego del fracaso que significó el año 2020 para los alumnos del sistema público, en el que casi el 40% no pudo acceder a los contenidos y las clases por falta de medios.
En Brasilia, un grupo de diputados nacionales ha creado un frente para dar prioridad a los docentes en la larga fila que espera la vacuna contra el coronavirus, un tema que cruza a todos los partidos de todas las ideologías que están gobernando 27 estados y más de 5.500 municipios, pero que choca con las listas de prioridades de los especialistas en salud y la incertidumbre que rodea todas las noticias sobre la vacunación y sus efectos.
Sacando al Ministerio de Educación federal del gobierno de Jair Bolsonaro, que defiende sin grises el reinicio de las clases presenciales, muchos estados y municipios del país se enfrentan a un verdadero debate sin conclusiones a la espera de la vacuna, incluso dentro de las universidades e institutos.
En este contexto, docentes de la red estadual (provincial) y municipal de San Pablo ya declararon una huelga contra el reinicio de las clases presenciales y en reclamo de ser vacunados lo antes posible.
El éxito fue mínimo, un 15%, y la victoria se la anotó el gobernador Joao Doria, del centroderechista Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), quien decretó que las escuelas deben estar abiertas sea cual fuera el nivel de gravedad de la pandemia.
El secretario de Educación de San Pablo, Rossielli Soares, por su parte, dijo que los docentes deberían ser vacunados.