Sacerdote "rebelde" sacude a la capital santiagueña
El cura africano Gilbert Koffi Kouyman, prohibido por la Congregación de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Betharram, volvió a desobedecer y ofició una multitudinaria misa en una bailanta de la ciudad de Santiago del Estero.

Domingo 27 de Abril de 2008

El cura africano Gilbert Koffi Kouyman, prohibido por la Congregación de Sacerdotes del Sagrado Corazón de Betharram, volvió a desobedecer y ofició una multitudinaria misa en una bailanta de la ciudad de Santiago del Estero.

El sacerdote de 42 años, que se niega a trasladarse a una parroquia de la localidad de Monte Quemado, distante a 250 kilómetros de la capital provincial, celebró la misa y realizó imposición de manos ante más de tres mil fieles, entre ellos algunos contingentes de otras provincias y del interior de Santiago del Estero.

"Yo voy a seguir con mi misión, porque soy libre para ver la necesidad de la gente y si tengo que desobedecer para hacer bien a la gente, lo haré, porque los votos no son de esclavitud y tampoco para quitar la dignidad de las personas", dijo el cura rebelde, poco antes de ascender a un improvisado altar armado en un viejo escenario en el que actúan los conjuntos bailanteros.

La decisión de seguir oficiando misas en las instalaciones del Club Comercio Central Unidos, en el acceso norte a la capital santiagueña, surgió luego de que el Obispado de Santiago del Estero diera a conocer las disposiciones de la Congregación del Sagrado Corazón de Betharram, contrarias a las actividades que realiza el sacerdote.

De acuerdo a esas disposiciones, Gilbert no puede celebrar misa con asistencia de fieles, es decir en público, ni administrar los Sacramentos, tampoco predicar la Palabra de Dios".

En la misma carta enviada al obispo santiagueño Francisco Polti y difundida por la oficina de prensa del Obispado local, señalan que "los fieles católicos que asisten a estas celebraciones lo hacen en forma ilícita y en los casos de los sacramentos de la confesión sería inválido y del matrimonio, nulo".

"Asimismo, el superior general ha escrito una carta al padre Gilbert para que reflexione sobre su actitud y para animarle a vivir el carisma religioso dentro del cual fue llamado y que se comprometió a vivir mediante los votos de castidad, pobreza y obediencia", se precisó.

La decisión de los superiores del sacerdote africano, lejos de atemperar el conflicto, provocaron una reacción en los fieles que masivamente participaron de la misa que concluyó en las primeras horas de la madrugada de ayer.