Lunes 26 de Diciembre de 2016
Con buques, helicópteros y drones, cuadrillas de rescate trataban de encontrar a las víctimas de la caída de un avión ruso que iba rumbo a Siria y que se estrelló en el mar Negro con 92 personas a bordo.
Las autoridades investigaban las causas del siniestro, y declararon que manejan todo tipo de hipótesis, incluso la posibilidad de que se haya tratado de un atentado.
El presidente sirio Bashar Asad envió una nota de condolencia al presidente Putin, afirmando que recibió la noticia "con gran pesar y tristeza".
Expresó su pésame a todas las familias de las víctimas y enfatizó que los dos países son aliados en la lucha contra el terrorismo.
En un primer momento se desconocía la causa del siniestro. Un funcionario indicó que podría deberse a un fallo técnico o un error de la tripulación y descartó que se tratara de un ataque terrorista porque el vuelo estaba operado por el Ejército.
"Excluyo por completo" el terrorismo como una posible causa del suceso, indicó en declaraciones a la agencia estatal de noticias RIA Novosti el responsable del Comité de Asuntos de Defensa, Viktor Ozerov.
Sin embargo poco después del ministro de Transporte Maxim Sokolov dijo que las autoridades consideran todas las hipótesis, incluso la de un ataque terrorista.
"Todo el espectro de posibilidades" se está tomando en cuenta, dijo Sokolov a periodistas.
La lista de pasajeros proporcionada por el Ministerio de Defensa incluía a 64 miembros del Alexandrov Ensemble, incluido su líder, Valery Khalilov. Se trata de la banda oficial del Ejército ruso, que incluye un coro, una banda y una compañía de baile.
El Ejército ha organizado varios viajes de cantantes y artistas rusos para que actúen en Hemeimim, la base principal de la campaña aérea rusa desde septiembre de 2015. El Año Nuevo es el principal feriado del año para muchos rusos, y la Navidad ortodoxa del 7 de enero también es muy celebrada.
Iba la Doctora Liza
También estaba a bordo la célebre médica rusa Yelizaveta Glinka, indicó el Ministerio ruso de Defensa. Conocida como Doctora Liza, se había convertido en una persona muy respetada por su trabajo benéfico, incluidas misiones a la zona de guerra en el este de Ucrania.
Su fundación señaló que Glinka estaba en el avión para acompañar un cargamento de medicamentos para un hospital en Siria.
Nueve reporteros rusos de tres televisoras del país estaban también entre los pasajeros.