Rompió el silencio la profesora de 39 años que se enamoró de un chico de 15
Hace tres semanas que no puede verlo. Los padres del menor acusan a Carina Troglio de estupro y posible abuso sexual. Ella asegura que se enamoraron, se comprometieron y que querían casarse y tener un hijo. "No tengo la culpa de que se me haya cruzado en la vida alguien menor", se defiende.

Lunes 06 de Abril de 2009

Una profesora de gimnasia mendocina que está acusada de seducir y mantener una relación amorosa con un joven de 15 años, manifestó no tener la culpa de que “se me haya cruzado en la vida alguien menor”, y aseguró: “Nos queríamos casar y tener un hijo”.

En una entrevista realizada por el diario Clarín en su casa del barrio La Estanzuela, en el Oeste del Gran Mendoza -donde vive con sus hijos, su madre y su hermana-, Carina Troglio, de 39 años, relató la historia de amor que se extendió durante tres meses en los que, incluso, llegaron a comprometerse, con anillo y todo.

La historia que por estos días asombra a los mendocinos la tiene como protagonista a Troglio y a este muchacho que vive con su madre, de 36 años; su papá, de 41; y dos pequeños hermanos. El inesperado desenlace llegó hace tres semanas, cuando el joven se fugó de la casa y su padre, desesperado, “lo rescató con la Policía de la vivienda de una prima de la profesora, en Godoy Cruz”.

A partir de entonces, los padres del chico la denunciaron a Troglio “por estupro y posible abuso sexual”, y le prohibieron continuar en contacto con su hijo.

“Empezamos a chatear a través de un fotolog, donde yo había puesto una fotografía mía y él una foto de su equipo de fútbol favorito. Al principio me dijo que tenía 20 años. Es alto, corpulento, con voz de hombre y muy maduro. Ha tenido que trabajar desde los 12 años para ayudar a su mamá porque su padre estuvo preso. Supe que tenía 15, cuando ya nos habíamos puesto de novios”, relató al matutino la profesora.

Según ella, quien aseguró haberse enamorado y no importarle la diferencia de edad, el romance comenzó en noviembre de 2008, y, el 19 de enero pasado, el joven le habría propuesto que fuera su novia. “Después nos comprometimos”, agregó.

"El me decía que la edad era lo de menos. Que yo era el eje de su vida, que era la mujer ideal, que se quería casar y tener un hijo conmigo”, recordó la mujer, quien, luego de ser consultada, respondió que “pocas veces” mantuvieron relaciones sexuales, ya que “la mayor parte del tiempo” charlaban debido a que el joven “lloraba mucho. Tuvo que trabajar de streeper en fiestas para mujeres mayores y eso le causó daño”, afirmó.

Troglio asegura que llegó a conocer a los padres que hoy la acusan cuando, una tarde, “me los presentó en la Plaza España” y “después, me invitaron a su casa”.

El romance pareció llegar a su fin cuando el joven se escapó por primera vez de su casa. “Se hizo cada vez más difícil (continuar la relación), le sacaron la conexión a Internet, le quitó el celular y le impidió que habláramos por teléfono. Pero yo no veía esta relación como un pecado mortal. No lo estaba raptando ni torturando, él quería estar conmigo. Me decía que no aguantaba más, que su padre le pegaba, que quería buscar un lugar seguro para su madre y sus hermanitos”, explicó.

La segunda y última vez que se escapó, hace tres semanas, cuando el padre fue a buscarlo con un policía, el oficial le dijo a la mujer que el menor debía irse con su familia, más allá de la insistencia de Troglio en explicarle que el hombre lo golpeaba y maltrataba.

Desde entonces, no volvió a verlo. “Su padre lo tiene preso en su casa. Lo lleva y lo trae a la escuela y duerme con él para que no se escape”, aseguró Troglio, quien confirma: “Sigo amándolo, lo extraño horrores y me siento mal por lo que está pasando. Es un sentimiento especial. Pero estoy dispuesta a renunciar a todo”.