Viernes 17 de Febrero de 2023
Un relevamiento de la Universidad de Stanford (California, Estados Unidos), que analizó datos de 75 estudios médicos que abarcaron a 55 mil hombres desde 1992 hasta 2021, arrojó que la longitud promedio del pene erecto ha crecido de manera notable en los últimos 30 años.
Sin embargo, equipos médicos ligados a la investigación señalaron que las causas que podrían haber contribuido al crecimiento no son para festejar sino para estar preocupados.
“La longitud del pene erecto se está alargando, de un promedio de 4,8 pulgadas (12,19 centímetros) a 6 pulgadas (15,24 centímetros), en los últimos 29 años”, dijo el doctor Michael Eisenberg, autor del estudio, al blog Scope de Stanford Medicine.
Ese salto indica un aumento en la longitud del orden del 25 por ciento.
El médico dio un alerta ya que “cualquier cambio general en el desarrollo es preocupante porque nuestro sistema reproductivo es una de las piezas más importantes de la biología humana”, según afirmó.
Eisemberg y otros especialistas creen que el crecimiento del falo se debe a hábitos poco saludables, como exceso de ingesta de comida chatarra, ser mayormente sedentario y hasta la influencia de la contaminación ambiental.
En ese sentido, la investigación parece tomar una posición contraria a lo que antes concluyeron otros estudios, que relacionaron el tamaño más pequeño del pene con la contaminación. Ahora la postura es al revés: creen que la exposición a las toxinas puede hacer que se agrande.
Según se afirmó, la exposición química de pesticidas o productos de higiene podría ser uno de los diversos factores que causan el crecimiento del pene. Estos productos químicos pueden alterar el sistema endocrino, que regula las hormonas.
La influencia de la contaminación en la sexualidad masculina no es la primera vez que se menciona ya que se la responsabiliza de la caída de la fertilidad en las últimas décadas.
La concentración de espermatozoides que liberan los hombres durante la eyaculación disminuyó a casi la mitad en los últimos 50 años.
Así lo halló la Universidad Hebrea de Jerusalén, en Israel, con la colaboración de la escuela de medicina del Monte Sinaí, en EEUU. En la década de los 70, los hombres contaban un promedio de 101 millones de células reproductivas por mililitro de semen. Ese promedio cayó a 49 millones en tiempos recientes.
Sumar comprobaciones
Entusiasmados por los resultados del estudio del crecimiento del pene, teniendo en cuenta que fue en base a un universo considerable (55 mil encuestados resulta una cifra poderosa), los médicos dicen que se necesitan más estudios para avanzar en los resultados y ratificar o corregir las causas e hipótesis actuales.
Eisenberg asumió que primero pensó que iban a encontrar una disminución en la longitud peneana. En cambio, el descubrimiento que sobrevino con el procesamiento de los datos fue lo contrario.
“Dadas las tendencias que habíamos visto en otras medidas de la salud reproductiva de los hombres, pensamos que podría haber una disminución en la longitud del pene debido a las mismas exposiciones ambientales, pero lo que encontramos fue bastante diferente de las tendencias en otras áreas de la fertilidad y la salud masculina”, agregó.
En otro orden, diversos estudios referidos al pene muestran que el miembro de los hombres estadounidenses ocupa por su longitud el puesto 59 en el mundo. También otras investigaciones relacionaron el tamaño con una serie de consecuencias sociales y de salud.