Sábado 30 de Agosto de 2008
El actor David Duchovny, cuyo personaje en la serie "Californication" está obsesionado con el sexo, ingresó en un programa de rehabilitación por su propia y nada ficticia adicción al sexo.
El actor de 48 años dijo que lo hizo voluntariamente, en un comunicado difundido ayer por su abogado, Stanton Stein. Duchovny pidió respeto y que se proteja la intimidad de su mujer Tea Leoni y sus dos hijos, que lidian con esta situación como familia.
"Todos nosotros en Showtime deseamos a David y su familia todo lo mejor durante esta etapa de intimidad", señaló la cadena televisiva que emite la serie "Californication", cuya segunda temporada empieza el 28 de septiembre.
Duchovny saltó a la fama interpretando a Fox Mulder, el protagonista de la serie de televisión "Expedientes X", que luego interpretó en dos películas.
Desorden extendido. El anuncio de Duchovny puso bajo el foco de los medios un desorden que pocas celebridades, e incluso hombres y mujeres comunes, admiten tener.
A menudo comparado con el alcoholismo y la drogadicción, la adicción al sexo es una forma de comportamiento compulsivo que está enviando a un creciente número de personas a terapia, pero que no es reconocido formalmente como un "trastorno diagnosticable" por la Asociación de Psiquiatría Estadounidense.
"El concepto de adicción sexual es controvertido y eso es porque es difícil de definir", dijo el médico Steve Eichel, especialista en adicción que trabaja en Delaware.
Expertos en salud sexual estiman que cerca del 3 a 5 por ciento de los estadounidenses sufren de este problema. Según la Clínica Mayo, los síntomas van desde una promiscuidad desenfrenada a pasar horas mirando pornografía, usando el sexo como escape a la depresión o el estrés.