Revelan mitos de los casos de violencia familiar
Alrededor de los casos de violencia familiar existen mitos, como que suceden sólo en hogares con necesidades básicas insatisfechas o que derivan del abuso de drogas y alcohol, los cuales son usados por varias personas para justificar actos que atentan contra la mujer.

Lunes 29 de Septiembre de 2008

Alrededor de los casos de violencia familiar existen mitos, como que suceden sólo en hogares con necesidades básicas insatisfechas o que derivan del abuso de drogas y alcohol, los cuales son usados por varias personas para justificar actos que atentan contra la mujer.

Profesionales de la salud y trabajadores que participan del Programa Provincial para la Prevención de la Violencia Familiar y Sexual del Ministerio de Salud bonaerense catalogaron los mitos más arraigados en la población ante diversas formas de maltrato.

Una de las falsas creencias a la que alude el trabajo y que además es una de las más comunes es que la violencia contra las mujeres es un problema de las clases sociales más pobres.

El informe del Programa de Prevención de Violencia Familiar destaca que lo que ocurre es que las mujeres de hogares con mayores recursos económicos suelen estar sometidas a una serie de presiones de tipo social que, a veces, les impide comunicar su problemática o demandar una ayuda de los servicios sociales.

El no te metás. Otro mito es que la violencia contra las mujeres, cuando sucede al interior de la familia, es un problema del ámbito privado y nadie debe meterse.

La especialista Claudia Memo opinó que "el creer que la familia es un ámbito privado e intocable ha justificado la violencia en el espacio doméstico". Memo consideró que "hay que hacer público el problema privado y la mujer no puede someterse a la violencia, por temor a perder el patrimonio o los hijos".

También es común entre la población el creer que los hombres adictos a las drogas o el alcohol son violentos por efecto de esa situación. Los psicólogos sostienen que con esa afirmación se intenta justificar al hombre violento y aseguran que todo eso queda desmentido, al demostrar que la persona agresiva también agrede cuando no está sometida a ninguna adicción o conflicto.

La especialista Analía Bertolotto, integrante del programa bonaerense, destacó "la importancia de presentar entre los profesionales protocolos de detección y asistencia a mujeres víctimas de maltrato".

Precisó que "el tener presente los mitos que se crean alrededor de los casos de violencia es un elemento más que concientiza para detectar, entre todos, situaciones de abuso y maltrato en mujeres y en la población infantil".

Otra de las creencias falsas es que la violencia la sufren las mujeres con poco carácter, sin trabajo remunerado y que viven con un alcohólico o un desocupado. La realidad expresada por los profesionales es que la violencia no afecta a un tipo o grupo determinado de mujeres, y con esa idea sólo se consigue reducir el problema pensando que la violencia es una situación que afecta sólo a un grupo y se estigmatiza a quienes sufren, condenándolos al silencio.

Los datos del Ministerio de Seguridad bonaerense indican que en el primer semestre del año se denunciaron en las comisarías de la Mujer 1.173 casos de abusos sexuales, ocho por día, de los cuales un 59 por ciento tuvo como víctimas a mujeres menores de edad.

Los psicólogos alertaron que también es frecuente escuchar en el entorno de las víctimas falsedades como que a la mujer golpeada le gusta que le peguen, por eso no abandona el hogar, que si hay hijos presentes es mejor soportar el dolor o que cuánto más se quiere a una mujer más se la debe controlar y celar. Los mitos que rodean a los casos de violencia fueron reunidos a través de consultas hechas a médicos, psicólogos, trabajadores sociales, enfermeros, técnicos y administrativos del sistema de salud que participaron de las distintas jornadas de capacitación realizadas en el Programa de Prevención de la Violencia en varias ciudades bonaerenses.  (Télam)