Martes 22 de Abril de 2008
El régimen nazi (1933-45) alcanzó con "eficacia duradera" los objetivos de olvido y negación que persiguió mediante la quema de libros, explicó ayer en Berlín el Consejo Cultural de Alemania, la asociación que reúne a los consejos federales de cultura del país germano.
"Es avergonzante pero es la verdad", dijo el director del Consejo, Olaf Zimmermann, en referencia a lo que la entidad presentó como un éxito del sistema nazi, consistente en sepultar en el olvido a numerosos escritores.
Es por eso que el Consejo prevé diversos actos conmemorativos en la capital alemana para el 9 y 10 de mayo, cuando se cumplan 75 años de la quema de libros en la entonces Opernplatz de Berlín (actual Bebelplatz), frente a la Biblioteca de la Universidad Humboldt.
El 9 de mayo, el presidente alemán, Horst K"hler, hablará en la Academia de las Artes de Berlín, y bajo el lema "Literatura en la pira, el espíritu en el fuego", los actores Günter Lamprecht y Jutta Wachowiak y los escritores Volker Braun, Ingo Schulze y Herta Müller leerán textos de Kurt Tucholsky, Erich Kstner y Bertolt Brecht, entre otros autores.
El 10 de mayo, la Biblioteca Humboldt, el Instituto Cervantes y el Partido Socialdemócrata alemán invitan a una serie de conferencias, charlas y lecturas de las obras quemadas, presentadas con la frase de Heinrich Heine "Donde se queman libros se termina quemando a la gente".
Los organizadores esperan miles de asistentes, entre los cuales habrá también personalidades de la cultura, la política y la ciencia.
Primavera del 33. Entre marzo y junio de 1933, poco después del acceso al poder de Hitler, estudiantes, docentes y miembros de las ligas nazis quemaron decenas de miles de obras de autores judíos, marxistas y pacifistas.
En la gran quema del 10 de mayo de 1933 en Berlín se incineraron obras de Heinrich Heine, Bertolt Brecht, Franz Kafka, Karl Marx, Heinrich Mann, Alfred D’blin, Kurt Tucholsky y Carl von Ossietzky, entre muchos otros autores.
Sólo en esa ocasión se echaron a las llamas cerca de 30 mil libros, cuyos autores no eran compatibles con la ideología del nazismo. (DPA)