Miércoles 11 de Junio de 2014
El río Iguazú, que en los últimos días había sido escenario de una inédita crecida impulsada por las fuertes lluvias ocurridas en el sur de Brasil, experimentaba una baja en su caudal, por lo que las autoridades del predio de las Cataratas iniciaron hoy trabajos para rehabilitar dos de los tres paseos.
Así lo informó esta mañana el gerente comercial de Iguazú- Cararatas, Ezequiel Bermejo, quien señaló que gracias a la bajante “la situación está controlada”, por lo que la rehabilitación de los paseos podría llevarse a cabo en las próximas horas.
En cambio, el directivo, en declaraciones al un canal de noticias porteño, sostuvo que siguen las complicaciones en el paseo que da a la zona de la Garganta del Diablo, por lo que “habrá que esperar hasta el sábado” para que sea rehabilitado.
Desde el domingo, los 40 mil metros cúbicos de caudal, cuando lo normal es que sean unos 1.500, obligaron al cierre de todos los paseos del predio de las Cataratas del Iguazú, uno de los mayores atractivos turísticos de la Argentina, después de que en el sur de Brasil se registraran hasta 300 milímetros de lluvia.
Este martes, cuando continuaban cerrados los circuitos, el intendente del Parque Nacional Iguazú, Juan Sergio Bikausjas,e le pidió disculpas a los turistas que se vieron privados de acceder a las Cataratas.
“Fue una de las crecientes más importantes que hemos tenido. Les pedimos a los turistas que nos entiendan, pero tenemos que cerrar los circuitos”, dijo el directivo.
El parque permaneció abierto durante los últimos días, con entrada gratuita, pero sin acceso a los circuitos turísticos, dos de los cuales iban a ser abiertos en las próximas horas.
La creciente del río liberó de sus amarras al buque “Nicolás Mihanovich” que se encontraba en el puerto de Iguazú para ser acondicionado con el fin de ser usado como lujoso casino flotante.
El buque recorrió unos siete kilómetros hasta ser remolcado por dos barcos con poderosos motores.