Reconoció que clavó más de 30 agujas a su hijastro para vengarse de su mujer
Roberto Carlos Magalhaes, un albañil brasileño de 30 años, dijo que había dopado al niño dándole vino mezclado con agua, y luego le encajó las agujas en su cuerpecito porque deseaba matarlo para vengarse de su esposa. Intentarán operar en Brasil a un chico para extraerle 50 agujas de su cuerpo  

Lunes 21 de Diciembre de 2009

Un brasileño que se encuentra encarcelado reconoció en una entrevista por televisión que alojó cerca de tres docenas de agujas de coser en su hijastro de dos años porque deseaba matarlo pese a su esposa.

En una conversación por teléfono celular, el albañil de 30 años Roberto Carlos Magalhaes dijo que había dopado al niño dándole vino mezclado con agua, y luego le encajó las agujas en su cuerpecito mientras su amante sostenía al menor.

“Hice esto dos o tres veces a la semana durante un mes”, dijo Magalhaes en una entrevista con el programa “Fantástico” de la cadena Globo TV el domingo desde la prisión en el estado nororiental brasileño de Bahía.

El niño estaba demasiado ebrio por la mezcla de vino con agua como para llorar cuando le encajaban las agujas, pero comenzó a sentir dolor tan pronto como se le pasó el efecto del alcohol, dijo Magalhaes.

“Era realmente un sufrimiento insoportable. Se lo iba a devolver a su madre y pensé que las agujas avanzarían dentro de su cuerpo y lo matarían. Sería una manera de matarlo sin que nadie lo descubriera”, agregó.

Sin embargo, el dolor hizo que el pequeño se quejara ante su madre y el 10 de diciembre lo llevó al hospital donde una radiografía reveló que había aproximadamente 30 agujas alojadas en su cuerpo.

El niño fue sometido a una operación de cinco horas en la ciudad norteña de Salvador el viernes para retirarle cuatro agujas oxidadas que amenazaban su vida cerca de su corazón y sus pulmones.

Los médicos informaron el domingo que el niño se recuperaba satisfactoriamente y que probablemente será sometido a otras dos cirugías, la próxima el miércoles para extraerle agujas de hasta cinco centímetros de longitud alojadas en su abdomen y espina dorsal.

Además de Magalhaes, la policía considera que la amante del albañil, Angelina Ribeiro dos Santos, también buscaba vengarse de la esposa de Magalhaes.

El hombre había dicho a los detectives que dos Santos solía entrar en trance y le daba las órdenes de encajarle las agujas, dijo el inspector de la policía Helder Fernandes Santana.

Magalhaes y dos Santos fueron arrestados, aunque no se les han formulado cargos aún. Ellos fueron trasladados a un lugar que no ha sido divulgado por su propia seguridad luego que una turba lanzó piedras contra la estación de policía donde se hallaban detenidos.

Dos Santos al parecer no pertenece a ninguna orden religiosa o grupo clandestino, y las autoridades consideran que la pareja tomó la decisión por cuenta propia.

El nombre del niño no ha sido divulgado por razones de su edad. (AP)