Quieren que los recién nacidos lleven apellido del padre y la madre
La Legislatura porteña  analiza este proyecto que pretende "erradicar los estereotipos de  género, que otorgan a las mujeres un papel subordinado al hombre". 

Sábado 19 de Junio de 2010

La Legislatura porteña  analiza un proyecto que pretende que los recién nacidos en la  Ciudad sean inscriptos con los apellidos del padre y de la madre  obligatoriamente, con el fin de “erradicar los estereotipos de  género, que otorgan a las mujeres un papel subordinado al hombre",  no obstante hay voces de resistencia que plantean que su  aplicación sería engorrosa y complicada.

La iniciativa, que pertenece al legislador Martín Hourest,  está en discusión en el marco de la Comisión de Legislación  General, donde varias diputadas, entre ellas Carmen Polledo, Diana  Martínez Barrios y Mónica Lubertino, ya expresaron su rechazo al  proyecto que seguramente, derivará en un debate en el recinto.

Puntualmente, el proyecto plantea la obligatoriedad para que  los registros civiles de la Ciudad de Buenos Aires inscriban a los  niños con los apellidos del padre y de la madre.

La norma, de aprobarse, implicaría una diferencia con la ley  vigente a nivel nacional que contempla sólo la posibilidad de  optar a los padres para inscribir al recién nacidos con ambos  apellidos.

“La utilización de ambos apellidos representa un avance en  resguardo del derecho a la identidad de los menores, consagrado en  la Convención Internacional de los Derechos del Niño, Niña y  Adolescente, al agregar un elemento más para asegurar la  determinación filial", señaló Hourest.

El legislador subrayó que la iniciativa apunta a reivindicar  “la igualdad y la no discriminación".

La iniciativa, sin embargo, admite una excepción en los casos  en que el hijo sea sólo reconocido por la mamá o el papá,  situación en la que “podrá  llevar el apellido compuesto del  progenitor que lo inscribe o, en caso de ser simple, el apellido  del progenitor y un apellido declarado de un ascendiente".

El representante de Igualdad Social dijo que “la obligación de  incorporar el apellido materno tiene como objetivo poner fin a un  horizonte cultural que se construyó sobre las bases de una  filosofía que sometía a la mujer a condiciones de desigualdad en  el plano jurídico que reflejaban, a su vez, su condición de  inferioridad en los planos económico, social y cultural".

Además, “tiende a cumplir con los compromisos asumidos por el  Estado y procura colaborar a la erradicar los estereotipos de  género, que otorgan a las mujeres un papel subordinado al hombre"  y añade que ”una regulación más equitativa en el régimen de  asignación de apellidos contribuirá a la construcción de  relaciones familiares más igualitarias".

En cambio, para la legisladora del PRO, Carmen Polledo, quien  se opone a la iniciativa, “no hace falta imponer el apellido de  las madres como demostración del lugar que las mujeres tenemos en  la sociedad".

“Desde el punto de vista práctico no es un aporte a la Ciudad,  encuentro más complicaciones que soluciones a su aplicación y creo  no es un beneficio que sirva  para exaltar la figura de la mujer",  agregó.

Además, advirtió que la norma choca con la ley establecida a  nivel federal, la 18.248, que sostiene “los hijos matrimoniales  llevarán el primer apellido del padre. A pedido de los  progenitores podrá inscribirse el apellido compuesto del padre o  agregarse el de la madre". (Télam)