Quiénes se valen de una empresa fantasma
Depositar dinero en Panamá u otros paraísos fiscales no es ilegal, pero sí puede ser lo que haya detrás de ese dinero.

Martes 05 de Abril de 2016

Depositar dinero en Panamá u otros paraísos fiscales no es ilegal, pero sí puede ser lo que haya detrás de ese dinero.

Las empresas fantasma existen sobre el papel, no tienen ningún tipo de negocio sino sólo una cuenta bancaria, y en general se crean en un paraíso fiscal como Panamá, las Islas Vírgenes británicas o las Islas Caimán en el Caribe, con ayuda de abogados o testaferros sobre el terreno.

Formalmente cuentan con un gerente cuya labor consiste en pagar puntualmente una vez al año las tasas de registro. Para ocultar flujos financieros, el dinero a menudo se transfiere a esas firmas desde diferentes cuentas de diversos países.

Las empresas fantasma se emplean a menudo para la evasión fiscal, para camuflar la corrupción o el lavado de dinero de grupos criminales. La situación es diferente en las sociedades que también son empresas offshore pero que sirven para reducir al mínimo la carga fiscal. Cuando una empresa crea su sede en Luxemburgo o en Irlanda para pagar menos impuestos y eso lo hace de forma transparente antes las autoridades fiscales, es completamente legal.

Tan solo los Papeles de Panamá contienen datos de unas 214.000 de estas sociedades, creadas entre 1977 y 2015. En los documentos se desprende que numerosos políticos, deportistas y personalidades de todo el mundo han recurrido a este tipo de empresas.

No todos los bancos permiten el manejo de sociedades offshore. En el pasado, algunas entidades europeas fueron multadas por haber ayudado a sus clientes a crear empresas pantallas en territorios de ultramar como Panamá y así poder ocultar su fortuna de las autoridades fiscales.