Que los femicidios no sean "un espectáculo": el Inadi recomienda buenas prácticas periodísticas
El asesinato de Lola Chomnalez en Uruguay en 2014 fue usado como tema para una pregunta en un juego televisivo. Tras la polémica, el organismo redactó un informe

Viernes 12 de Febrero de 2021

Un mal juego en la televisión terminó en polémica y ahora el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) lo toma como testigo para realizar un informe donde advierte sobre lo que no se debería hacer en los medios con los casos de violencia de género y femicidios. Algo para tener en cuenta ahora que la tragedia de Ursula Buhillo se exhibe en todos los medios y canales, pasando de la información al espectáculo, entendiendo esto como la revictimización con reiterados casos escabrosos, manipulando la intimidad y el duelo de sus allegados más directos o abusando de primeros planos y música dramática.

«¿En qué playa de Uruguay apareció el cuerpo sin vida de Lola Chomnalez, asesinada en diciembre de 2014?», decía la pregunta del programa Mejor de la Noche de Canal 9 y si la concursante acertaba podía ganar 20 mil pesos. Si bien el conductor, Leo Montero, primero a través de las redes sociales y luego durante la conducción del programa, reconoció el error y pidió disculpas, el Inadi realizó desde su Observatorio de Discriminación en los Medios un informe de ocho páginas sobre lo ocurrido e incluye recomendaciones.

Montero, quién ya había tenido que pedir disculpas junto a Verónica Lozano en 2011 por discriminar a la comunidad musulmana, se comprometió ahora a habilitar espacios para “que no haya violencia de género, ni discriminación, ni casos de xenofobia”.

Debido a las repercusiones y repudios de este programa televisivo que se transmitió en enero de este año, se analizó en el informe disponible en el apartado de "descargas" el modo en que los medios de comunicación cubren los casos de violencia de género, con el objetivo de promover buenas prácticas de comunicación que permitan erradicar la violencia simbólica y mediática por motivos de género.

Recomendaciones

Los lineamientos del Inadi respecto de buenas prácticas periodísticas:

•Difundir los contenidos y alcances de la Ley Nacional 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres a fin de promover su conocimiento y apropiación por parte de la ciudadanía. Dar a conocer los tipos de violencia que establece la ley.

•La violencia de género debe ser prevenida y sancionada. Es importante focalizar la cobertura en la prevención y sensibilización social de este problema que atenta contra el derecho a la vida, la dignidad y la integridad física y psíquica de las mujeres y personas LGBTI+.

•Mantener el tema en agenda, teniendo en cuenta la violencia en todas sus expresiones, sin esperar que se produzcan femicidios, travesticidios o transfemicidios para tratar la problemática.

•Referirse a este tipo de casos en los siguientes términos: “violencia de género” y “violencia machista”.

•Es importante proteger la identidad de la persona en situación de violencia y solo se deben dar a conocer sus datos si se cuenta con su autorización. Es preciso tener cuidado sobre los detalles que se brindan –tanto de la víctima, como de su entorno–, ya que se pueden propiciar situaciones riesgosas.

•Proteger la intimidad y dignidad de la persona para evitar su revictimización mediática. Es fundamental atender a la especificidad de los casos que refieren a niñas y adolescentes, quienes poseen protecciones aun mayores debido al interés superior de sus derechos.

•Informar a la persona que está o estuvo en situación de violencia sobre las posibles implicancias de la difusión mediática de su caso, ya que su visibilización y/o denuncia puede impactar en sus vínculos familiares, laborales, amistosos y sociales.

•Es fundamental cuando se informa sobre un hecho de violencia por motivos de género, difundir la Línea Nacional Gratuita 144 de Contención, Información y Asesoramiento, que funciona todos los días, las 24 horas y en todo el país. Su difusión se encuentra establecida en la Ley Fondo Especial de Difusión de la Lucha contra la Violencia de Género (27.039). La línea no recepciona denuncias, sí brinda orientación sobre cómo efectuar una denuncia, además de brindar contención e información.

•Difundir los datos de organismos y políticas públicas, organizaciones sociales y personas que se especializan en la temática.

•No reproducir detalles precisos, escabrosos y reiterados sobre el modo en que se ejerció la violencia, con la finalidad de eliminar la morbosidad y la espectacularización; situaciones, ambas, que contribuyen a la banalización del tema.

•Tener especial cuidado con las fotos e imágenes que acompañan las notas. Respetar a la persona en situación de violencia y a sus familias, alejándose del sensacionalismo. No confundir la relevancia del tema con la reproducción de mensajes morbosos y consecuente revictimización de las mujeres y personas LGBTI+.

•Cuando se musicaliza, no utilizar temas que remitan al terror o que contengan letras que hablen de “amores enfermos” o celos. De la misma manera, y a fin de no frivolizar el tema, se deben tener en cuenta todos los elementos de la nota: videograph y efectos.

•Propiciar el uso de un discurso que sea conjetural y no afirmativo, ya que la difusión del caso tendrá impacto a largo plazo en la vida de las personas implicadas. Por eso, es importante proteger la dignidad y la reputación, así como también respetar el principio de inocencia mientras no haya sentencia firme. Los medios de comunicación no emiten sentencias, como sí lo hace la justicia luego de un proceso judicial.

•No hay ningún tipo de justificación o motivos ante un caso de violencia por razones de género (como “caminaba por una calle oscura”, “se vestía de modo provocativo”, “era muy linda y extrovertida”, “iba sola”), que no sean las relaciones de poder desigual de una sociedad machista. En ese sentido, no cabría la pregunta “¿qué hiciste para que te pegara?”. Tener en cuenta esto permite evitar la revictimización, la justificación y busca eludir todo juicio de valor sobre la situación. A su vez, evitar caracterizar a la persona que ejerce violencia como un psicópata, loco o enfermo. Evitar expresar esos supuestos motivos sin argumentación ni chequeo alguno.

•No asociar la violencia de género a nacionalidades, grupos étnicos, situación socioeconómica.

•No descontextualizar. Los hechos de violencia de género son producto de las desigualdades de género y de las relaciones de poder existentes, que se dan en el marco de un conjunto de elementos sociales de matriz machista y patriarcal (relaciones sociales, culturales, históricas, económicas, políticas).

•Es imprescindible chequear las fuentes y acudir a personas especializadas para hablar de la violencia por motivos de género, como funcionarios/as, organizaciones de la sociedad civil, investigadores/as. Se desalienta el uso exclusivo de fuentes secundarias o privadas (vecinos/as, familiares, amistades, entre otros), así como el uso exclusivo de fuentes policiales.

•Es ofensivo para la mujer o persona LGBTI+ violentada que se utilicen diminutivos, apócopes y apodos para nombrarla. Esa es una forma de infantilizar y subestimar a las personas.

•Evitar utilizar expresiones como “otro caso de…” o “un caso más de…”, ya que generan un efecto anestesiante. Abordar el tema como una problemática general y estructural, más que recurrir al solo énfasis puesto en la particularidad de un caso concreto.

•Privilegiar los enfoques centrados en la prevención y en la concientización de la problemática social de la violencia por motivos de género, prescindiendo de la espectacularización y ficcionalización de los casos.

•No existe la figura de “crimen pasional” para referir al asesinato de mujeres y personas LGBTI+ por motivos de género. Los “crímenes pasionales” no existen y remiten a un supuesto “exceso” de cariño, lo que implica justificar la violencia a partir de un mito.

•Comunicar los casos a través del uso de imágenes y un lenguaje precisos y respetuosos que privilegien la información socialmente relevante.