Viernes 08 de Marzo de 2024
La trágica noticia de la muerte de Akira Toriyama impactó en el mundo del animé, los fanáticos lloran al creador de los emblemáticos cómics y la posterior saga animada “Dragon Ball”. El dibujante japonés falleció a los 68 años por un hematoma subdural agudo.
Al conocerse la causa de muerte, miles de seguidores comenzaron a preguntarse qué era un “hematoma subdural”, el diagnóstico médico que se arrebató la vida de su ídolo. Tanto fue el interés de la comunidad anime que lograron que esta lesión se encuentre entre las tendencias de las redes sociales y los motores de búsquedas.
En ese sentido, los hematomas subdurales son colecciones de sangre (hematomas) que se localizan en el interior de la cabeza, entre el cerebro y el hueso del cráneo.
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Básicamente, lo que produce este tipo de lesiones es que comience un sangrado que llena la zona cerebral rápidamente, comprimiendo el tejido. Esto puede llevar a lesiones cerebrales de gran gravedad, o incluso a la muerte, como sucedió en el caso de Toriyama.
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Hematomas subdurales: por qué se producen y cuáles son los factores de riesgos
Más específicamente, un hematoma subdural es la acumulación de sangre entre la cubierta del cerebro (llamada duramadre) y la superficie del cerebro. Lo que sucede es que las pequeñas venas que están en la cubierta del cerebro se estiran y se rompen y ahí comienza a darse el sangrado.
Cuando esta sangre se acumula, hay peligro. Puede ocasionar traumatismo craneal y hasta la muerte. Por la atrofia (encogimiento cerebral) que sufren los adultos mayores, este grupo etario tiene más posibilidades de padecer un hematoma subdural.
La causa más frecuente en este tipo de lesiones cerebrales son los traumatismos fuertes, como los accidentes de tránsito o una caída grave.
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No obstante, los traumatismos no son la única causa de los hematomas subdurales. También pueden generarse de manera espontánea, sobre todo en personas muy mayores o muy jóvenes, por la conformación cerebral.
Además, hay algunos factores que pueden que pueden aumentar el riesgo de sufrir de esta acumulación de sangre en el cerebro, como la toma de medicamentos anticoagulantes, el consumo prolongado de alcohol, las afecciones médicas que provocan que su sangre no coagule correctamente y el traumatismo craneal repetitivo.
Síntomas de los hematomas subdurales
Los síntomas para un hematoma subdural pueden ser muy variados, ya que depende de qué zona del cerebro el sangrado esté presionando.
Es importante estar atento a los síntomas, sobre todo si se sufrió un traumatismo grave recientemente. Esta lesión puede manifestarse de cualquiera de las siguientes maneras en personas adultas:
Lenguaje confuso o mal pronunciado
Dificultad con el equilibrio o la marcha
Dolor de cabeza
Falta de energía o confusión
Convulsiones o pérdida del conocimiento
Náuseas y vómitos
Debilidad o entumecimiento
Problemas de visión
Cambios de comportamiento o psicosis
En bebés, los hematomas subdurales se expresan a través de los siguientes síntomas:
Fontanelas abultadas (los puntos blandos en el cráneo del bebé)
Suturas separadas (las áreas en donde se unen los huesos del cráneo a medida que crecen)
Dificultades en la alimentación
Convulsiones
Llanto agudo, irritabilidad
Aumento del tamaño de la cabeza (circunferencia)
Aumento de la somnolencia o letargo
Vómito persistente
Cómo evitarlo y qué hacer frente a un traumatismo craneal
Si se sufrió un traumatismo craneal muy fuerte, por ejemplo en un accidente de tránsito o en una caída, es importante recibir asistencia médica rápidamente. Si se presenta cualquiera de los síntomas mencionados anteriormente, la posibilidad de un hematoma subdural se puede descartar mediante una resonancia magnética o una tomografía computarizada.
Es importante recordar que un hematoma subdural se trata como una situación de emergencia. Al detectarlo, se necesita una operación del mismo tipo. Esta consiste en una perforación de un pequeño agujero en el cráneo para drenar la sangre y aliviar la presión en el cerebro.
Por otro lado, si se trata de adultos mayores, quienes son más propensos a sufrir este tipo de lesiones, es esencial que reciban atención médica si muestran signos de problemas de memoria o deterioro mental, sin necesidad de haber sufrido un accidente o una caída.