Puente Chaco-Corrientes: el choque de un remolcador paraguayo reaviva críticas a Sturzenegger

El remolcador paraguayo Tío Jan impactó contra un pilote del puente Chacho-Corrientes, a dos meses de las desregulaciones de la seguridad fluvial que ordenó el ministro Federico Sturzenegger

13:05 hs - Viernes 09 de Octubre de 2026

El choque de un remolcador paraguayo contra un pilote del puente Chaco-Corrientes, ocurrido el pasado fin de semana, reavivó la polémica y las críticas hacia la desregulación de las medidas de seguridad en la navegación fluvial, entre ellas las actividades relacionadas al practicaje y el pilotaje, dispuestas por el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, hace poco más de dos meses.

El sábado 3 de octubre, el remolcador paraguayo Tío Jan chocó contra la defensa flotante del puente General Manuel Belgrano, que conecta las provincias de Chaco y Corrientes, sobre el río Paraná. El impacto desplazó la defensa de su lugar, rompió el amarre del convoy y dejó a la deriva a las cinco barcazas que el remolcador empujaba, publicó el sitio PolArg.

Prefectura recuperó tres barcazas

Prefectura logró recuperar tres barcazas de inmediato, las otras dos quedaron varadas a unos dos kilómetros, fuera del canal principal, y fueron reflotadas horas más tarde. No hubo heridos, pero sí daños confirmados en uno de los pilotes del puente, cuya evaluación estructural todavía está en curso, en el marco de la investigación que lleva a cabo el Juzgado Federal de Corrientes.

Tras el incidente, Prefectura dispuso que los convoyes que crucen el puente no podrán superar los 180 metros de eslora ni los 50 metros de manga, según publícó el sitio especializado Aguas Seguras. La medida equivale, en los hechos, a restituir el límite de tamaño que la propia desregulación de Sturzenegger había dejado sin efecto hace dos meses.

A fines de julio, el ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, flexibilizó mediante el decreto 690/2026 la normativa para la navegación comercial en aguas argentinas, bajo el argumento de eliminar “regulaciones obsoletas o desproporcionadas”. Entre los cambios, quitó restricciones de tamaño para las embarcaciones y modificó el régimen de practicaje y pilotaje, la actividad que regula la asistencia profesional a los barcos para entrar y salir de puertos y vías fluviales.

El decreto de julio ya había generado un conflicto previo. La flexibilización del practicaje derivó en una disputa con los trabajadores del sector que, según estimaciones, le costó al Estado unos 300 millones de dólares. El gobierno nacional debió dar marcha atrás parcialmente y sentarse a negociar, aunque la mayor parte de las medidas originales siguió vigente.

Aquel episodio había generado el enojo del propio Javier Milei, que como gesto de reproche dejó de dedicarle elogios públicos a Sturzenegger en redes sociales, un cambio notorio para un funcionario al que el presidente suele apodar “el Coloso” y a quien en el pasado colmó de menciones elogiosas.

Críticas del Sindicato de Conductores Navales de Rosario

En este sentido, el Sindicato de Conductores Navales de la República Argentina (Siconara), de la seccional Rosario, volvió a poner en debate las políticas de desregulación que lleva adelante el gobierno nacional en relación a las embarcaciones extranjeras que navegan por ríos argentinos.

El choque de un remolcador de bandera paraguaya contra el puente General Manuel Belgrano, que conecta las provincias de Chaco con Corrientes sobre el río Paraná, generó importantes daños en una de sus protecciones y el desprendimiento de cinco barcazas que fueron recuperadas en un operativo de emergencia. Una posterior inspección de la Prefectura Naval constató un desplazamiento de la defensa y daños en el pilote número 5.

En esta línea, el secretario general del Siconara Rosario, Fernando Ramírez, advirtió: "Manifestamos nuestra profunda preocupación ante un nuevo incidente ocurrido en el puente General Belgrano que une Chaco con Corrientes, un puente que ya ha sido varias veces chocado, debe tener una debilidad estructural porque incontables veces ha habido colisiones contra el mismo”.

Con respecto al último incidente fluvial, Ramírez abundó que “este buque que impactó contra el pilote número 5 de dicho puente es de bandera paraguaya, además hubo suelta de barcazas y afortunadamente fueron rescatadas por la participación de la Prefectura Naval y del remolcador argentino El Pampero –con tripulantes argentinos, que tanta veces han participado en estos salvatajes en estos hechos tan graves en nuestro río Paraná- llevaron adelante un rescate inmediato de las barcazas poniéndolas a resguardo y sacándolas del canal para que que no impacten con otro buque”.

Asimismo, el titular del gremio marítimo local indicó: "Destacamos el valor que tienen los tripulantes y los buques de bandera argentina y su capacidad operativa”.

Con respecto al siniestro fluvial, Ramírez anticipó que “la responsabilidad del accidente será investigada por las autoridades correspondientes". Amplió: "Nosotros seguimos advirtiendo desde hace años las consecuencias que puede ocasionar el debilitamiento del cabotaje nacional y reclamando una política seria, presentando proyectos desde nuestro sector para fortalecer la seguridad de la navegación y el trabajo argentino”.

El dirigente gremial enfatizó: "Clamamos siempre que esos 200 buques que hoy tiene Paraguay, antes de la década de 1990 eran todos argentinos. Después de la década del 90, con una desregulación parecida a la que propone Sturzenegger, esos 200 remolcadores migraron a Paraguay por diversas razones: condiciones tributarias, facilidades, créditos, leasing que ofrecía Paraguay en ese momento”.

“Debemos preguntarnos qué tipo de navegación queremos para nuestro país, mientras se intenta avanzar de parte de un grupo de gobernadores para supuestamente reducir costos sobre el régimen de cabotaje nosotros sostenemos que la seguridad, la soberanía y el trabajo argentino no pueden medirse solamente en una planilla de costos. Argentina necesita más Marina Mercante, más trabajadores, formación, controles, más industria naval y una verdadera política de logística nacional, como venimos proponiendo desde el sector”, concluyó Ramírez.