Publican cartas de Jack el Destripador
Ciento veinte años después de que Jack el Destripador cometiera su primer crimen en Londres, se publica en España una amplia selección de las cartas supuestamente escritas por quien fue uno de los asesinos más famosos de la historia...

Sábado 10 de Mayo de 2008

Ciento veinte años después de que Jack el Destripador cometiera su primer crimen en Londres, se publica en España una amplia selección de las cartas supuestamente escritas por quien fue uno de los asesinos más famosos de la historia, y cuyo caso ha sido investigado en profundidad por Javier Terrisse.

  Publicada por Elipsis, "Obra selecta de Jack el Destripador" incluye una veintena de cartas relacionadas con el caso. Es el primer libro en español que reconstruye con todo lujo de detalles los diferentes crímenes atribuidos al misterioso asesino, según el editor Luis Sábat.

  Terrisse, egiptólogo y experto en Jack el Destripador, ha vivido seis meses en el barrio londinense de Whitechapel, donde aparecieron asesinadas varias prostitutas en 1888, y ha consultado todo tipo de archivos sobre aquellos crímenes que aterrorizaron a la población.

  El 31 de agosto de 1888 apareció muerta Mary Ann "Polly" Nichols, la primera víctima de Jack el Destripador (Jack the Ripper en inglés).

  Terrisse recuerda que el asesino "realizaba intervenciones quirúrgicas de precisa extracción de órganos y lo hacía a una velocidad que asombraba a los forenses encargados de la investigación".

  La gran mayoría de las cartas se escribieron durante el otoño de 1888. Iban destinadas a la Agencia Central de Noticias, la Policía Metropolitana, la sede central de Scotland Yard, varios periódicos y al Hospital de Londres de Whitechapel.

  Están escritas con diversos fluidos (tinta, sangre, algo parecido a la clara de un huevo) y diferentes caligrafías, y van firmadas por Jack The Ripper. La única que ofrece pocas dudas sobre su autenticidad es la famosa "From hell" ("Desde el infierno") porque llegó en un paquete junto con la mitad de un riñón que luego se identificó "casi con total seguridad" como el de Catharine Eddowes", asesinada el 30 de septiembre.