Pruebas de "luminol" detectaron sangre en la casa de Emerenciano Sena
Peritaje de Gendarmería considerado positivo, en busca del cuerpo de Cecilia Stryzowski en la capital chaqueña. Otro operativo con georradar

Sábado 24 de Junio de 2023

Un equipo de criminalística de Gendarmería Nacional inspeccionó la casa de Emerenciano Sena y Marcela Acuña en Resistencia, Chaco, en busca del cuerpo de Cecilia Strzyzowski.

El resultado del peritaje fue positivo: se hallaron rastros de sangre y una mochila quemada. Poco después los peritos usaron un georradar para sondear dos cuadras de pavimento en el que sospechan se podrían haber sepultado restos de Cecilia.

En el primer procedimiento los pesquisas se concentraron en la habitación donde Acuña admitió haber visto un “bulto” parecido a un cuerpo, al que describió de color “marrón o gris”, del tamaño de una “bolsa de boxeo” y que estaba “cerrado”.

En esa pieza, las pruebas de “luminol” descubrieron manchas de sangre, que serán sometidas a estudios para determinar si son humanas. Además, en el patio de la vivienda se encontraron restos de una mochila quemada.

Cecilia fue registrada por las cámaras de video por última vez ingresando a la casa de los Sena el viernes 2 de junio, unos minutos después de las 9. Y no hay evidencias fílmicas de que haya salido.

Frente a los fiscales, Acuña dio su versión acerca de lo que ocurrió ese día. Dijo que aquella mañana había ido al barrio Emerenciano a realizar algunas actividades y que en el lugar apareció, entre las 10.30 y las 10.45 (una hora después de la entrada de Cecilia a la casa), el hijo de ambos, César.

“Lo vi colorado, con un rasguño en el cuello, y una lastimadura debajo de la barbilla. Le pregunté qué ocurrió y me dijo me se había peleado con Cecilia. Como había gente en el lugar no quise preguntar más”, repasó.

Según su relato, César regresó a la casa unos minutos después y el matrimonio hizo lo propio cerca del mediodía. Ya en la vivienda, a Acuña le llamó la atención que la puerta de la habitación donde ahora se hallaron los rastros de sangre estuviera abierta.

“Me pareció extraño porque esa puerta siempre está cerrada, con lo cual opté por ir a ver que había. No prendí la luz, había como un reflejo que venía de la ventana y, al mirar del lado derecho de la habitación, vi un bulto marrón, gris, no podría definir bien el color, todo cerrado, similar a una bolsa de boxeo, del tamaño, pero también se me hizo que era un cuerpo, salí asustada de ahí, no definía lo que había visto, no estaba segura”, afirmó Marcela.

Horas más tarde, Marcela y su marido volvieron a ir al barrio Emerenciano. “Ahí le mandé un mensaje a Gustavo Obregón (chofer de la familia) solicitándole que vaya a ver lo que yo creí que había visto ahí en la casa y, específicamente, le puse la palabra ‘cuerpo’, que es lo que yo creí haber visto”, sostuvo y dijo que, mientras se dirigía a una actividad en la localidad de Barranqueras, recibió la confirmación por parte de Obregón “de que sí, era un cuerpo”.

Según Marcela, tras el mensaje de Obregón “quedó sin saber qué hacer” y tomó la decisión de hablar con su hijo antes de decirle al padre qué había sucedido realmente.