Domingo 18 de Junio de 2023
Este invierno será “benévolo” con “temperaturas superiores a las normales en gran parte de Argentina” y se espera que comiencen a restablecerse lluvias “superiores a las normales”, a la vez que comenzó la transición de La Niña al Niño, que se espera no llegue a ser “intenso o extremo en nuestro país”.
Cindy Fernández, meteoróloga del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), dijo a Télam que “se espera que este año sea distinto al del año pasado, que fue una excepción a la regla, porque el año pasado tuvimos un otoño-invierno bastante más fresco con 0,2 grados por debajo de lo normal”.
En la última actualización del Pronóstico Climático Trimestral (PCT), el SMN mostró la tendencia de las temperaturas y lluvias para los próximos meses de junio, julio y agosto. Y allí detallaron que este invierno habrá mayor probabilidad de que se registren en promedio temperaturas “superiores a lo normales” en el noroeste argentino (NOA), Cuyo, el Litoral y el este de la provincia de Buenos Aires. En Córdoba, el oeste de Santa Fe y de Buenos Aires, y La Pampa se presentarán “valores entre normales a superiores a los normales”.
“Los valores se presentan por encima de lo normal en todo lo que es la franja central de Argentina. Mientras que en el extremo sur patagónico se espera que ocurra lo opuesto, y que predomine un invierno con temperaturas más bajas de lo normal”, señaló la especialista. Es decir se espera un invierno riguroso en el sur de la Patagonia.
De acuerdo a lo detallado por el pronóstico trimestral, en el norte del país y el centro y norte de la Patagonia se favorecerán valores “dentro del promedio” mientras que en Tierra del Fuego y el sur de Santa Cruz pueden estar “por debajo de la media”. “Podríamos decir que esperamos en el centro y norte de la Patagonia y las provincias del norte argentino, un invierno completamente normal”, afirmó.
Respecto a las precipitaciones que podemos llegar a esperar para el próximo trimestre, el SMN señaló que favorecen las lluvias “por encima de lo normal” en el norte del Litoral, el este de Buenos Aires y todo el oeste de la Patagonia. Mientras que en el sur del Litoral, oeste de Buenos Aires, La Pampa, sur de Cuyo y este de la Patagonia hay una mayor probabilidad de que las precipitaciones sean “normales o superiores a lo normales. Lo que se espera es que los eventos de lluvia se vean favorecidos. Podemos decir que esperamos un invierno que sea un poco más cubierto que un típico invierno”, aseguró la especialista.
Sin embargo, apuntó que, a pesar de los pronósticos, “no quiere decir que vamos a tener gran cantidad de lluvia: el invierno es la estación más seca del año y con menos cantidad de precipitaciones”. Por otro lado, destacó que “es una buena noticia” que comiencen las precipitaciones en algunos lugares de nuestro país ya que “comenzaría a recargar un poco la humedad del suelo porque, como ya sabemos, venimos de tres años consecutivos de sequía”.
El SMN apuntó que este otoño que termina fue un 16,2% más seco de lo normal en la Argentina, ubicándose entre los 12 otoños más secos del período 1961-2023. “Hay suelos que todavía continúan con muy poca humedad y es bueno que comience a llover un poco como para empezar a preparar la humedad del suelo, sobre todo teniendo en cuenta las próximas campañas de siembra”, indicó Fernández.
Por su parte, en el extremo norte del país, la provincia de Córdoba, oeste de Santa Fe y el sur de la Patagonia se esperan lluvias dentro de los parámetros “normales”, mientras que en el oeste del NOA y norte de Cuyo no se suministra pronóstico por ser “estación seca” en esta región.
Llegó El Niño
El pasado 12 de junio el SMN anunció el comienzo de la transición a la fase del Niño, y el fin de la Niña extrema que trajo tres años de sequía. La temperatura del agua en el océano Pacífico ecuatorial se encuentra en valores superiores a los normales en la mayor parte de su superficie, con un máximo calentamiento cerca de la costa sudamericana.
“Los centros internacionales que monitorean las condiciones del océano Pacífico tropical ya están observando que las anomalías de la temperatura de superficie del mar están siendo positivas, es decir más cálidas, por lo que estamos teniendo una transición al Niño”, explicó Leandro Díaz, climatólogo y licenciado en Ciencias de la Atmósfera de la Universidad de Buenos Aires (UBA).
La Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa por sus siglas en inglés) anunció el pasado 8 de junio el comienzo de la transición a El Niño, un fenómeno meteorológico que afectará a todo el mundo ya que su desarrollo propicia “fenómenos climáticos extremos”. “Dependiendo de su fuerza, el Niño puede causar una variedad de impactos, como aumentar el riesgo de fuertes lluvias o sequías en algunos lugares del mundo”, afirmó la climatóloga de la Noaa, Michelle L’Heureux.
En nuestro país, según Díaz, el fenómeno se destaca por lluvias “por encima de lo normal”, sobre todo en la zona centro-este. “Ya estamos viendo los primeros indicios de el Niño, y es muy posible que en la primavera se declare oficialmente el fenómeno”, aseguró Fernández. Y destacó que, por el momento, no hay indicios de que este Niño será intenso o extremo. Respecto al otoño que ya termina, el SMN advirtió que la estación fue la más cálida a nivel nacional, junto con los otoños de 2015 y 2009, y que el período marzo-abril-mayo de 2023 tuvo una temperatura promedio de 1,27 grados por encima de lo normal, un récord desde 1961. Varias localidades del centro y norte del país tuvieron el otoño “más cálido en más de 60 años”. Las anomalías superiores a 2 grados se presentaron en el norte de Buenos Aires, Santa Fe, oeste de Entre Ríos, gran parte de Córdoba y centro de Cuyo.