"Profanación" de San Pedro: un hombre se desnudó en el altar
Un ruso con nacionalidad polaca se quitó la ropa y se subió al famoso "baldacchino" para reclamar por los niños ucranianos

Sábado 03 de Junio de 2023

Un episodio calificado como “profanación” por los medios italianos conmovió la solemne tranquilidad del templo mayor del catolicismo mundial, la basílica de San Pedro. Un hombre de nacionalidad polaca se desnudó y trepó al famoso baldaquín del templo. Llevaba escrito en su cuerpo un pedido para “salvar a los niños de Ucrania”. Fue descendido por los gendarmes del Vaticano y entregado a las autoridades italianas.

Para purificar el lugar santo, el arcipreste de la basílica de San Pedro, cardenal Mauro Gambetti, celebró en el denominado “altar de la Confesión” de la basílica de San Pedro, con los canónigos del Capítulo de San Pedro y los fieles presentes, un “rito penitencial”, según ha confirmado la sala de prensa vaticana. El incidente ocurrió la noche del jueves y el acto penitencial este sábado.

Cuando la basílica se acercaba a la hora de cierre, un hombre de nacionalidad polaca, en un estado emocional alterado, se acercó al altar, se desnudó rápidamente y saltó por encima de la encimera de mármol, justo debajo del famoso “Baldacchino” del gran arquitecto barroco Bernini.

En su espalda el hombre había escrito con rotulador “Salvemos a los niños de Ucrania”. La escena fue grabada por un teléfono móvil ante la atónita mirada de un grupo de fieles y difundida en el canal de Telegram “Bienvenidos a Favelas”. El hombre no gritó ni opuso resistencia a los custodios que se apresuraron a bajarlo y vestirlo, junto con los hombres de la Gendarmería Vaticana que lo llevaron a las oficinas para su identificación. Inmediatamente después, de acuerdo con las normas del Tratado Italia-Santa Sede, el hombre fue entregado por las autoridades vaticanas a la policía italiana, que le expidió una “hoja de salida”, con la obligación de abandonar el territorio italiano.

El hombre es de origen ruso pero con pasaporte polaco. Los motivos del gesto profanador parecen estar relacionados con la guerra en Ucrania, ya que el hombre dijo sufrir por los niños que mueren bajo las bombas rusas. Según ha podido saber el diario de Roma Il Messaggero, el autor de este “absurdo gesto” sufría una fuerte depresión, hasta el punto de que no paraba de infligirse microheridas con las uñas mientras era interrogado por los gendarmes vaticanos y policías italianos.