Procesan y dictan prisión preventiva al "Maestro Amor" por corrupción de menores
 Ricardo Javier Ocampo fue derivado a una cárcel de La Rioja, donde permanecerá hasta tanto se sustancia el  juicio en su contra, por delitos de abuso sexual cometidos hace doce  años contra menores, cuando daba clases de kung fu.

Sábado 19 de Diciembre de 2009

La Justicia riojana procesó por  corrupción de menores agravada a Ricardo Javier Ocampo, alias el  “Maestro Amor”, a quien le dictó la prisión preventiva y lo trasladó a  la cárcel local, según se informó hoy.

La resolución corrió por cuenta de la jueza civil María Elisa  Totti, que subroga al juez de instrucción penal Alejandro Manuel  Arce, a cargo de la causa pero con licencia por enfermedad.

Ocampo estaba detenido en la Alcaidía local desde mediados de  setiembre pasado y ayer se dispuso su traslado a la cárcel  provincial, donde tendrá que permanecer hasta tanto se sustancia el  juicio en su contra, por delitos de abuso sexual cometidos hace doce  años contra menores, cuando daba clases de kung fu.

Según se difundió, la jueza consideró que “existen elementos  suficientes” para considerarlo en principio “responsable” de los  delitos que se le imputan.
Ocampo fue notificado anoche, alrededor de las 20.30, en el  propio juzgado.

La juez subrogante fue intimada por el Tribunal Superior de  Justicia a resolver con celeridad la situación procesal del "gurú".

Uno de los abogados de Ocampo, el catamarqueño Gustavo  Taranto, dijo al diario El Independiente que había recibido la noticia en  la mañana de ayer pero no tenía copia de los fundamentos.

En los últimos días, Taranto y Luciano Rojas habían pedido la  inmediata liberación de Ocampo al considerar que no habría riesgo  procesal, peligro de fuga, ni elementos suficientes para dictar su  procesamiento.

La presentación de la defensa se hizo luego de que se  conocieran las pericias psiquiátricas y psicológicas realizadas sobre la  víctima, que encontraron que el denunciante, Federico, tiene “un  perfil narcisista, compatible con fabulador” y que “no se observan  secuelas ni daños psiquiátricos que evidencien algún sometimiento  sexual”.

Pero la abogada de Federico, Daniela Gallardo, consideró  obvios tales resultados porque durante varios años la víctima  recibió tratamiento psicológico para lograr una vida “normal”.

En cambio, Ocampo no accedió hasta ahora a ser sometido a las  pericias psiquiátricas y se negó a declarar ante el juez cuando  fue convocado.

Federico es el nombre de ficción de quien hace doce años,  cuando tenía 14 años, habría sido objeto de abuso sexual por parte de  su maestro de kung fu, Ocampo, junto a otros amigos.

Una causa parecida tuvo Ocampo en Catamarca, aunque bajo la  imputación de “abuso sexual con acceso carnal con aprovechamiento de  la inmadurez de la víctima”, que es un delito excarcelable. (DyN)