El artífice de exitosas campañas políticas y comerciales de los 90 falleció este jueves, meses después del relanzamiento de una sus creaciones más famosas
12:29 hs - Jueves 09 de Julio de 2026
Reconocido como la persona que marcó un antes y un después en la historia de la publicidad argentina, Ramiro Agulla murió este jueves y la noticia tuvo gran repercusión. Además de su aporte en campañas comerciales famosísimas, fue una figura clave detrás de la puja en elecciones nacionales y provinciales.
El consultor de 62 años era muy conocido por el éxito que tuvieron los personajes de "La Llama que Llama", los títeres que ganaron popularidad a traves de una serie de avisos lanzados entre fines de los 90 y principios de este siglo. De hecho, los protagonistas reaparecieron meses atrás y siguen vigentes con videos ligados al Mundial 2026.
El publicista formó una dupla arrolladora con Carlos Baccetti hace tres décadas. Hace tres años reveló que lo habían operado por una falla cardíaca y le habían puesto una válvula de chancho para resolver el problema.
Ramiro Agulla, sinónimo de publicidad
Ramiro Agulla nació el 19 de enero de 1964 en Río Gallegos. Después, su familia se mudó de la provincia Santa Cruz a Buenos Aires, donde se crió y más tarde ingresó a la Universidad del Salvador.
Antes de iniciar sus estudios superiores, el creativo trabajó para agentes de bolsa y fue cadete. En ese trayecto también lo contrataron como bartender de un boliche y más adelante consiguió su primer empleo en ua agencia que hacía los avisos para las distribuidoras de cinee.
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Agulla y Baccetti se conocieron mientras cursaban la licenciatura en publicidad. Antes de formar su propia empresa homónima, compartieron una experiencia clave en Young & Rubicam.
La década del 90 transcurrió con buenos resultados para los creativos y a partir de allí se abrieron las puertas de la comunicación política. Agulla ganó fama gracias al eslogan "Dicen que soy aburrido", empleado por Fernando de la Rúa en el camino hacia la victoria en las elecciones presidenciales de 1999.
El triunfo de Alianza no fue un hito aislado para el publicista. También trabajó con Carlos Menem, Sergio Massa y Francisco de Narváez. Fuera del país lo contrataron funcionarios de la talla del chileno Sebastián Piñera, el mexicano Vicente Fox y el estadounidense John McCain.