Miércoles 06 de Febrero de 2008
El Ministerio de Salud Pública de Paraguay confirmó ayer la primera muerte causada por fiebre amarilla selvática en más de cien años, e indicó que también detectó otros cuatro casos del mal.
La víctima es un joven de 24 años que residía en una comunidad rural cercana a la localidad de San Estanislao, situada a unos 250 kilómetros al norte de la capital, Asunción, en el boscoso departamento de San Pedro.
"Hemos confirmado la muerte de un paciente por fiebre amarilla y cuatro casos por nexo epidemiológico. Ante esta situación se realizaron intervenciones de bloqueo en la comunidad afectada, destrucción de criaderos de mosquitos y vacunación", dijo el ministro Oscar Martínez.
Posteriormente, funcionarios del Ministerio de Salud dijeron que aún investigan la causa de la muerte del joven cuyo diagnóstico clínico indicó fiebre amarilla, algo que sin embargo aún no fue totalmente confirmado con análisis de laboratorio.
"Hemos confirmado plenamente el caso de fiebre amarilla en un paciente internado y otros cuatro casos por nexo epidemiológico, o sea que presentan los mismos síntomas y signos, entre ellos este joven que falleció", explicó Mercedes Carrillo, directora del laboratorio central del Ministerio de Salud.
Carrillo indicó que debe concluir los análisis de laboratorio para descartar otras enfermedades con síntomas similares, como dengue hemorrágico y hepatitis, y confirmar plenamente los diagnósticos.
El gobierno anunció que como medida de contención se vacunará a unas 50 mil personas en localidades cercanas al lugar de foco de la enfermedad.
Incendios forestales. Especialistas del Ministerio de Salud sospechan que el brote se debe a incendios forestales registrados el año pasado, que destruyeron miles de hectáreas de bosques y causaron la migración de monos y mosquitos transmisores de la fiebre amarilla selvática a zonas más pobladas, en una característica del paso de la fiebre amarilla selvática a la que se da en zonas urbanas.
Gualberto Piñárez, director de Vigilancia Epidemiológica, dijo que el último caso de la enfermedad en Paraguay fue registrado hace más de 30 años y que el país no sufría muertes por fiebre amarilla desde 1904.
Ante el temor de un agravamiento de la situación sanitaria, las autoridades encargaron 600 mil dosis de la vacuna para evitar la propagación del mal y disminuir el riesgo de que el brote pueda desencadenar la aparición de la fiebre amarilla en su variedad urbana.
Alta mortalidad. "La fiebre amarilla es una enfermedad con una tasa de mortalidad alta, del 50 al 70%, que se manifiesta con fiebre alta, ictericia y hemorragia, por lo que pedimos a la ciudadanía que acuda inmediatamente al servicio de salud ante cualquier caso de fiebre", agregó Piñárez.
La fiebre amarilla urbana es transmitida por el mismo mosquito que transporta el virus del dengue, enfermedad que infectó a una 28 mil personas y dejó 17 muertos en el Paraguay a comienzos del año pasado.
Asimismo, el gobierno decretó hace una semana alerta epidemiológica para intensificar la lucha contra el dengue ante la sospecha de la existencia de 180 casos de la enfermedad en lo que va del año, de los cuales solamente dos fueron confirmados.
En este sentido, Piñárez informó que existen 350 sospechosos atendidos en diferentes hospitales públicos del país "pero sólo dos casos de enfermos están confirmados pero no son del tipo hemorrágico". "El virus de la fiebre amarilla y del dengue son transmitidos por el mismo mosquito, el aedes agypty", acotó el funcionario sanitario. (Reuters y Télam)