Por supuestos sobornos allanaron las oficinas de Siemens
Las oficinas de la filial argentina del gigante tecnológico alemán Siemens en Buenos Aires fueron allanadas ayer en el marco de la investigaciones por el presunto pago de sobornos de la empresa durante el gobierno de Carlos Menem. El allanamiento fue ordenado por el juez Ariel Lijo...

Sábado 16 de Agosto de 2008

Las oficinas de la filial argentina del gigante tecnológico alemán Siemens en Buenos Aires fueron allanadas ayer en el marco de la investigaciones por el presunto pago de sobornos de la empresa durante el gobierno de Carlos Menem. El allanamiento fue ordenado por el juez Ariel Lijo, confirmaron fuentes del juzgado federal número 4, a cargo del magistrado interviniente.

El edificio de la compañía, ubicado en avenida Roca 516, a pocos metros de la Plaza de Mayo, fue revisado por efectivos de Gendarmería. La prensa alemana informó días atrás en base a documentos judiciales que el ex presidente Menem habría cobrado un soborno directo de Siemens por 16 millones de dólares. En total, Siemens tenía previsto pagar 100 millones de dólares a funcionarios de distinto nivel del gobierno argentino, incluyendo la Presidencia y los ministerios del Interior y de Economía, por un contrato para la digitalización de documentos de identidad durante la gestión de Menem, informó el diario Sueddeutsche Zeitung.

La justicia argentina también investiga al entonces ministro del Interior Carlos Corach y otros funcionarios de esa gestión por el supuesto cobro de sobornos. La compañía alemana habría pagado sobornos hasta fines de 2003, cuando ejercía la presidencia Néstor Kirchner.

Escándalo. Siemens, sacudida por el escándalo de corrupción, inició hace pocas semanas una auditoría en su filial argentina. Los supuestos sobornos se habrían pagado para acelerar un contrato de digitalización de documentos de identidad, la modernización de los controles fronterizos y la confección de padrones electorales firmado en 1998 bajo la presidencia de Menem.

El contrato sin embargo fue revocado en 2001 por su sucesor, Fernando de la Rúa. Para descongelar el contrato, valorado en unos 1.260 millones de dólares, funcionarios de la administración de Eduardo Duhalde habrían exigido el pago de otros 27 millones de dólares, de los cuales se abonaron 10 millones a una cuenta en Suiza, según reportaron con anterioridad medios alemanes durante el primer juicio contra un directivo de Siemens por la existencia de cajas ilegales y el pago de sobornos.

La Fiscalía en Munich abrió un capítulo especial para investigar el caso Siemens-Argentina, que es sólo parte de un escándalo mayor del consorcio tecnológico, con supuestos pagos ilegales de unos 1.300 millones de euros.