Jueves 05 de Diciembre de 2013
Un estudio a cargo de neurocientíficos de la Universidad de Pensilvania intentó darle una explicación científica a las diferencias de comportamiento entre hombres y mujeres. Así mientras los hombres muestran en promedio más habilidades motoras y de percepción espacial, las mujeres se destacan en el conocimiento social y la memoria.
Los investigadores basaron su estudio en casi un millar de jóvenes y determinaron que la conectividad entre distintas partes del cerebro se desarrolla de manera diferente en los dos sexos.
En las mujeres predominan las conexiones entre los dos hemisferios cerebrales, mientras que en los hombres prevalecen las interiores de cada hemisferio. Sin embargo, ese patrón se invierte en el cerebelo, una estructura implicada en la coordinación de movimientos y el aprendizaje de procedimientos.
Según cita el diario madrileño El País, los investigadores piensan que esas diferencias de conectividad subyacen a los patrones de comportamiento previamente detectados por los psicólogos. "Nuestros resultados", dicen Madura Ingalhalikar y sus colegas de Pensilvania, "indican que el cerebro masculino está estructurado para facilitar la conectividad entre percepción y acción coordinada, mientras que el femenino facilita la comunicación entre el modo de procesamiento analítico y el intuitivo".
Hemisferios. Un hemisferio del cerebro no es una copia exacta del otro. El hemisferio izquierdo aloja nuestra parte más racional, el lenguaje y el intérprete o narrador. ; el hemisferio derecho, por el contrario, se ocupa de la parte más intuitiva o creativa. De ahí que los autores interpreten la alta conectividad entre hemisferios en las mujeres como una mayor coordinación entre el pensamiento analítico y el intuitivo.
Un dato importante es que las diferencias de conectividad entre los dos sexos son muy escasas antes de los 13 años; es a partir de los 14 cuando empiezan a pronunciarse. Aunque no hay datos directos, esa distribución de edad hace probable que las tormentas de hormonas sexuales que se disparan en la adolescencia estén implicadas en el fenómeno.