Domingo 26 de Febrero de 2012
Posadas.- El gobierno de Misiones convocó a policías retirados y jubilados para suplantar a los efectivos que se encuentran acuartelados desde hace cinco días, en demanda de mejoras salariales y laborales.
El llamado se hizo público ante la creciente inseguridad que provoca la protesta, en simultáneo con el desplazamiento del jefe de la fuerza, comisario general Benjamín Roa, dispuesto en las últimas horas de anoche por el gobernador Maurice Closs.
En reemplazo de Roa fue designado el comisario general (R) Gabriel Munaretto, quien cumplía funciones en la Subsecretaría de Justicia y Seguridad de la provincia, como director de seguridad y política criminal, tras retirarse de la fuerza en 2010.
El jefe de gabinete del gobierno provincial, Ricardo Escobar, sostuvo en una conferencia de prensa que la protesta de los policías “está politizada” y denunció la participación de activistas de los gremios de camioneros y UTA en las manifestaciones con la provisión de alimentos.
En tanto, centenares de efectivos de la Gendarmería Nacional comenzaron a ocupar puestos estratégicos de vigilancia, tras un pedido realizado por las autoridades provinciales para remplazar las tareas de los uniformados provinciales en conflicto.
El centro de la protesta está ubicado desde el comienzo, en la sede del Comando Radioeléctrico de Posadas, donde unos 1.500 policías, algunos con uniformes y otros de civil, llevan adelante el reclamo de un salario básico de 2 mil pesos, entre otras demandas. (DyN)