Domingo 03 de Enero de 2010
São Paulo, Brasil.- Varios funcionarios brasileños exigieron el cierre de dos plantas nucleares como medida de precaución ante las fuertes lluvias que mataron a 64 personas a lo largo del Estado de Río de Janeiro desde el miércoles.
Tuca Jordão, alcalde de Angra dos Reis, dijo que quiere que se cierren las plantas generadoras de electricidad de la ciudad porque las rutas de escape podrían quedar bloqueadas debido a las condiciones climáticas.
Jordão dijo que las plantas no representan ningún peligro inminente, pero que la ruta principal que conecta el popular centro vacacional Angra dos Reis (a 170 kilómetros de Río) con otras ciudades ha quedado parcialmente bloqueada debido a los desprendimientos de tierra.
En Angra dos Reis se encuentran las dos únicas plantas nucleares en funcionamiento de Brasil: Angra 1 y Angra 2. Jordão dijo que los bloqueos en las carreteras de la zona podrían afectar el plan de evacuación de la ciudad en caso de alguna emergencia. “No queremos correr ningún riesgo”, sostuvo. “Queremos evitar futuros problemas”.
Se desconoce si las plantas serían cerradas de forma inmediata, pero las autoridades supuestamente dijeron que una interrupción eventual no afectaría de forma seria el suministro de electricidad.
Entretanto, equipos de rescatistas continúan inspeccionando entre montones de barro y escombros en busca de sobrevivientes tras los aludes del día de Año Nuevo que mataron a 42 personas en el centro vacacional.
A pesar de una mejora en las condiciones climáticas el domingo, Jordão declaró el estado de “calamidad pública” en Angra dos Reis. Unas veinte zonas alrededor de la ciudad fueron consideradas en estado de riesgo y muchos ciudadanos fueron sacados de sus hogares y transportados a escuelas locales como lugar de refugio. Varios distritos de la ciudad llevan días sin suministro energético.
Las autoridades dijeron que las lluvias forzaron a muchos turistas a cancelar sus reservas en los hoteles de la región. Mucha gente redujo sus días de vacaciones y abandonó la ciudad.
Las autoridades encontraron hoy el cadáver de un niño en una barriada de Carioca, donde un torrente de barro se abalanzó sobre varias casas. El desprendimiento de tierra mató a catorce personas.
Al menos cinco personas seguían desaparecidas en Ilha Grande, donde ocurrieron los aludes de lodo más graves. Un pequeño hotel frente al mar y al menos tres casas quedaron destrozados por enormes cantidades de barro poco después de que los turistas se retiraran a sus habitaciones tras las celebraciones de fin de año.
Los equipos de emergencia, ayudados por perros de rescate, barcos y helicópteros, ayudaban a varias decenas de bomberos que inspeccionaban entre los escombros. Hasta el momento, se tenía confirmada la muerte de 28 personas en Ilha Grande. Con los 42 decesos en Angra dos Reis, los aludes han dejado un total preliminar de 64 fallecidos.
Luego de un breve receso del mal clima, se prevén más lluvias para los próximos días en la zona fluminense.
Además, diez personas perdieron la vida en el estado de São Paulo, el más poblado del país. Tres personas murieron en Minas Gerais, donde las intensas lluvias causaron inundaciones y deslizamientos de tierra. (AP y Reuters)