Sábado 30 de Marzo de 2013
Los servicios de emergencia letones llevaron a cabo ayer un espectacular rescate de más de 200 personas que pescaban en el hielo y quedaron atrapadas al desprenderse las placas heladas de la costa y avanzar hacia el mar.
Con helicópteros y barcos, los servicios de emergencia realizaron la operación, dificultada por las movidas aguas y los fuertes vientos.
La placa más pequeña de hielo, en la que se encontraban unas 40 personas, fue la que se desplazó más velozmente y se alejó hasta cuatro kilómetros de la costa.
El accidente ocurrió cerca de Majori, en la región turística de Jurmala, más precisamente en Vakarbulli, una playa muy conocida.
Cerca de esa playa se encuentra la residencia del presidente de la república, que tiene una imponente vista al mar.
La utilización de helicópteros militares, rompehielos y barcos remolcadores permitió a los operarios rescatar a toda esa gente que había ido a pescar en la costa del Báltico antes de que los témpanos se desplazaran, informó el portal online Delfi. Los equipos de emergencia tardaron tres horas.
Los pescadores, entre los cuales había niños, no se dieron cuenta en un principio de la ruptura, que se extendió rápidamente, obligando a algunos a saltar para ponerse en lugar seguro, contó un hombre rescatado en helicóptero a la agencia de noticias BNS.
El Ejército publicó una imagen en la red social Twitter que mostraba a los barcos llevando a la gente a un lugar seguro.
Pescar en el hielo es un popular deporte de invierno en Rusia y algunas ex repúblicas soviéticas como Letonia.
Accidentes de este tipo ya habían ocurrido antes, la mayoría a finales del invierno, cuando el hielo empieza a derretirse.
Se recuerda que 900 personas fueron rescatadas de otra placa de hielo en el mar de Azov, en el sur de Rusia, en febrero de 2012.
En las tareas de rescate participaron buques de la Marina y helicópteros, también la Guardia Fronteriza y personal militar, que diseñó un plan para transportar a la gente a la costa.
Al parecer, las placas se desprendieron con una diferencia de unos minutos. Y la situación se complicó por el viento que soplaba desde la costa.