Viernes 31 de Julio de 2009
Los Angeles- El médico privado de Michael Jackson, Conrad Murray, no sólo está acusado por homicidio, sino también por varios otros delitos, informó hoy el diario “Los Angeles Times”.
En base a fuentes policiales, el periódico señala que el médico también está bajo sospecha de haber conseguido drogas a un “adicto” y haber recetado medicamentos de manera ilegal.
Así se desprende de las órdenes de registro que se presentaron el jueves ante un tribunal en Nevada.
En la disputa por la custodia de los tres hijos del fallecido cantante, en tanto, se llegó a un arreglo transitorio. La madre de Jackson, Katherine, y su ex esposa Debbie Rowe, madre de los dos mayores, acordaron que los niños serán criados por la abuela, de 79 años, según comunicaron sus abogados. La decisión aún debe ser confirmada por un tribunal.
Jackson murió el 25 de junio a los 50 años como consecuencia de un paro respiratorio. Murray está bajo sospecha de haber suministrado al cantante pocas horas antes de su muerte el peligroso narcótico Propofol.
Tras dos grandes registros en la casa y las consultas del médico, la policía investiga ahora sus relaciones con otros médicos. Entre otras cosas, la policía se confiscó de cinco discos duros y numerosos archivadores.
La primera autopsia del cadáver de Jackson no aportó un resultado claro. La comunicación del resultado de los análisis de sangre, de los que se espera más información, se volvió a postergar. El médico forense Ed Winter respondió a una pregunta de la prensa en ese sentido: “No tengo ni idea”.
Respecto del acuerdo por la custodia de los niños entre la madre de Jackson y Rowe, está prevista una cita judicial el lunes en Los Angeles para su aprobación final.
Bajo los términos de este convenio, Katherine, que fue nombrada como la defensora de Prince Michael, de 12 años, Paris Jackson, de 11, y Prince Michael II, de siete, en el testamento realizado por el artista en 2002, será la persona encargada de su custodia permanente.
Por su parte, Rowe mantendrá sus derechos como progenitora y tendrá permiso de visitar a los pequeños. De acuerdo a fuentes cercanas a las negociaciones, Rowe no intentó conseguir la custodia de los menores tras la muerte del astro del pop.
En caso de que Katherine, de 79 años, no pueda cumplir con sus obligaciones como tutora de los pequeños, el intérprete de “Thriller” había nombrado a su amiga la cantante Diana Ross como persona alternativa. (DPA)