Viernes 08 de Agosto de 2008
Un joven de 25 años fue condenado ayer a prisión perpetua por haber abusado y asesinado a una estudiante de 14 años cuando en noviembre pasado regresaba de la escuela a su casa en la localidad chubutense de Gaiman. La condena fue aplicada por la Cámara Primera en lo Criminal de Trelew a Juan Carlos Arista, a quien se encontró responsable del homicidio calificado y abuso sexual de María Isabel Jiménez.
El fallo fue celebrado por la familia de la víctima así como por alumnos y profesores de la Escuela Agrotécnica de Bryn Gwyn, a la que asistía la chica. También fue aplaudido por el jefe de la policía, comisario Juan Luis Ale, quien se encontraba entre el público.
El hecho que se juzgó ocurrió el 15 de noviembre del año pasado en la zona de chacras de Gaiman, a 40 kilómetros al noreste de la capital provincial, cuando María Isabel iba por un camino de tierra rumbo a su casa y fue interceptada por Arista.
Según se pudo reconstruir en el debate oral, la chica había salido a las 17 de la Escuela Agrotécnica 733, en las afueras de la ciudad, subió a un colectivo y tenía previsto caminar los 120 metros que separaban a la ruta de su casa. Como la adolescente no llegaba, su madre comenzó a inquietarse, salió a buscarla y halló el cadáver de su hija en un descampado, tendido entre unos arbustos, con las ropas desgarradas y una profunda herida en el cuello provocada por un arma blanca.
En base a datos aportados por testigos, la policía detuvo ese mismo día a Arista, oriundo de Salta, quien había sido visto siguiendo a la chica en una bicicleta en momentos en que trabajaba en la cosecha de cerezas, cerca de la casa de la víctima.
Lo querían colgar. El caso de María Isabel, hija de un matrimonio boliviano que se mudó para trabajar en la producción de verduras, causó gran conmoción en Gaiman, al punto que los vecinos querían colgar al acusado en la plaza del pueblo. Al dar a conocer el fallo, los jueces Omar Minatta y Alejandro de Franco, y el conjuez Emilio Galende rechazaron el planteo de la defensa de Arista respecto de que la imposición de una pena a perpetua era "inconstitucional". Por el contrario, los magistrados consideraron que la pena fijada "no resulta desproporcionada con la magnitud de la injusticia y del grado de culpabilidad de Arista". De Franco dijo que "el caso adquiere importancia si mencionamos la edad de la víctima, sus cualidades morales e intelectuales resaltadas por la defensa y el grado de indefensión en que se encontraba al momento de ser interceptada".