Peregrinación porteña por el derecho a la vida
Numerosos fieles desafiaron anoche la intensa lluvia para participar del Vía Crucis de la Capital Federal, que por sexto año realizó en Avenida de Mayo bajo el lema "Jesucristo nos amó y nos salvó".

Sábado 22 de Marzo de 2008

Numerosos fieles desafiaron anoche la intensa lluvia para participar del Vía Crucis de la Capital Federal, que por sexto año realizó en Avenida de Mayo bajo el lema "Jesucristo nos amó y nos salvó". El arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, no encabezó la procesión, sino que prefirió caminar junto a la gente, mientras actores vocacionales recrearon las 14 estaciones del calvario de Jesucristo personificado por Luis Figueroa, un actor no vidente.

  Durante la procesión, desde altavoces colocados a lo largo de la tradicional arteria porteña, se hicieron invocaciones por "el derecho a la vida, la unión en paz de todos los habitantes del país, los hambrientos y los excluidos".

  Al llegar a Plaza de Mayo, los devotos recibieron la bendición del obispo auxiliar porteño, monseñor Eduardo García.

  La feligresía fue precedida por un crucifijo de 125 kilos recubierto en plata, que portaron integrantes de la colectividad genovesa, y la Cruz Penitencial, de 14 metros y 135 kilogramos.

  El mal tiempo obligó a preservar la imagen del Cristo del Buen Amor o de los Futbolistas, una talla de poco más de 1,80 metro realizada en cedro libanés que se preserva en la catedral metropolitana. (DyN)