Pasan a retiro a un brigadier por el robo de municiones de la Fuerza Aérea
La presidenta pasó a retiro al brigadier Daniel Rodríguez, jefe de la I Brigada Aérea de la FAA, ubicada en la localidad bonaerense de El Palomar, por el robo en esa dependencia de casi 33 mil municiones presuntamente inutilizables, reveló hoy el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.  

Jueves 06 de Enero de 2011

La presidenta Cristina Fernández  pasó a retiro al brigadier Daniel Rodríguez, jefe de la I Brigada  Aérea de la Fuerza Aérea Argentina (FAA), ubicada en  la localidad bonaerense de El Palomar, por el robo en esa  dependencia de casi 33 mil municiones presuntamente inutilizables, reveló  hoy el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.

El ministro coordinador, además, detalló que la primera  mandataria puso en disponibilidad a otros cuatro militares de la misma  base para que sean investigados por el caso y admitió que a la  presidenta “le preocupó mucho” el hecho, debido a que ocurrió en “un  depósito de un polvorín” en que hay “otros elementos”  armamentísticos.

El funcionario criticó además a los máximos responsables de la  I Brigada Aérea de la Fuerza Aérea, al resaltar que quienes  cometieron el robo -sin mediar un solo tiro- “burlaron dos alambrados y  un portón”, para huir luego en al menos un vehículo por una zona  militar con “centinelas permanentes y recorridos aleatorios”.

“Anoche, la presidenta, en su condición de comandante en jefe  de las Fuerzas Armadas, tomó la decisión de pasar a retiro al jefe  de la I Brigada Aérea, brigadier Daniel Rodríguez”, reveló  Fernández en declaraciones a varios medios de comunicación.

Agregó que la primera mandataria ordenó además que se inicien  “actuaciones sumariales para el jefe de turno, capitán Claudio  Curuchet; el jefe de servicio de Seguridad, alférez Matías Arco; el  jefe de puesto, Daniel Menna; y un centinela, el soldado voluntario  Cristian Valverde”.

Respecto de estos cuatro militares, consideró que “terminarán  de la misma manera” que Rodríguez, al estimar que serán pasados a  retiro luego de la investigación.
“Están en disponibilidad porque se requiere un análisis  sumarial de unos 30 días, pero su conducta va a ser observada y eso  indicará su desplazamiento de la fuerza, no tengo dudas”, completó.
Remarcó luego que “a la presidenta le preocupó mucho” el hecho  -ocurrido en la madrugada del martes último-, por lo que citó  ayer al jefe del Estado Mayor Conjunto, brigadier Jorge Chevalier, a  quien le exigió “explicaciones”.

“El problema es que (las municiones) estaban dentro de un  depósito de un polvorín, donde hay otros elementos (armamentísticos)  que deben ser preservados de la mejor manera, por lo que bajo  ningún punto de vista puede aceptarse lo sucedido en una base militar”,  reconoció.
Evitó brindar precisiones sobre esos pertrechos y, en cambio,  dio detalles del material bélico robado.

Reportó que los delincuentes huyeron con “2.962 municiones   calibre 9 milímetros y 29.891 municiones calibre 22, utilizadas  (estas últimas) por el personal de Fuerza Aérea para  entrenamiento”.
El jefe de Gabinete calculó el peso del material bélico  hurtado en “170 kilos” y admitió que los asaltantes escaparon en al  menos un vehículo.
Criticó luego a los máximos responsables de la I Brigada Aérea  de la Fuerza Aérea, al quejarse de que hayan sido “burlados dos  alambrados y un portón” en una zona militar con “centinelas  permanentes y recorridos aleatorios”.

Al confirmar que los proyectiles estaban en desuso, el  ministro coordinador sostuvo que las municiones fueron declaradas  “inutilizadas” en noviembre último, a raíz de que estaban “afectadas por  la inundación de febrero” pasado.

Sin embargo, no fue terminante al ser consultado sobre si ese  material bélico puede ser reciclado.
“Tengo entendido que no”, se limitó a contestar cuando se le  preguntó sobre el asunto.  (DyN)