Miércoles 26 de Diciembre de 2007
Una beba italiana nació a pesar de que su madre estaba en estado de muerte cerebral el 10 de junio de 2006, en Milán, en el undécimo caso registrado en el mundo. La beba, Cristina Nicole, se encontraba en la 29ª semana de gestación, y pesó sólo 713 gramos, el más bajo registrado hasta entonces en este tipo de casos.
La madre, Cristina, de 38 años, fue internada en el Hospital de Niguarda de Milán, aquejada de un aneurisma cerebral, que la dejó clínicamente muerta desde la 17ª semana de gestación.
El equipo médico decidió practicar una cesárea para salvar a la pequeña después de haber detectado una caída de la presión en el cuerpo de la madre y otras señales de riesgo.
En Gijón. En otro caso idéntico, un bebé nació de su madre clínicamente muerta a la que mantuvieron artificialmente casi dos meses con vida, el 31 de diciembre de 2001 en la ciudad española de Gijón.
La madre tenía 34 años. Fue declarada en situación de muerte cerebral el 14 de noviembre a causa de una hemorragia cerebral masiva, motivada probablemente por una septicemia.