Papa Francisco: "Cuando la Iglesia no camina se desmorona como un castillo de arena"
Jorge Bergoglio celebró la primera misa de su Pontificado en la Capilla Sixtina, acompañado por los 114 cardenales que ayer lo eligieron como el sucesor de Pedro. Francisco hizo girar su homilía en torno a tres conceptos, “caminar, edificar y confesar”. Mirá las fotos

Jueves 14 de Marzo de 2013

El Papa Francisco celebró la primera misa de su Pontificado en la Capilla Sixtina, acompañado por los 114 cardenales que ayer lo eligieron como el sucesor de Pedro, así como los otros purpurados que no participaron del cónclave por tener más de 80 años.
 
"Cuando caminamos, edificamos y confesamos sin la cruz no somos discípulos del Señor", dijo el Papa Francisco en la homilía en la Capilla Sixtina.
 
Jorge Bergoglio en su primera misa pidió a la Iglesia Católica Romana que no olvide su misión primaria de proclamar el mensaje de Jesucristo, porque si no se arriesga a ser reducida a lo que llamó “una ONG compasiva”.
 
"Nuestra vida es un camino, cuando nos paramos, la cosa no va", agregó.
 
Francisco ya había evocado el tema del camino en su primer discurso ante la muchedumbre en la plaza de San Pedro, que fue interpretado por los vaticanistas como una voluntad de encarar para afrontar los problemas de la Iglesia.
 
Francisco hizo girar su homilía en torno a tres conceptos,  “caminar, edificar y confesar”, relacionados cada uno con cada una  de las tres lecturas de la misa.
 
“Caminamos en la luz del Señor. Y esto es lo primero que Dios ha dicho a Abraham. Camina en mi presencia. Nuestra vida es un  camino y cuando nos paramos la cosa no va. Caminar siempre en  presencia del Señor, a la luz del Señor”, dijo el flamante Papa, el  primero americano de la historia y el primero no europeo en 1.300  años.
 
“Edificar la Iglesia. Se habla de piedras. Las piedras tienen  consistencia. Pero piedras vivas. Edificar la Iglesia, la esposa de  Cristo, su piedra angular. Es otro movimiento de nuestra vida,  edificar”, prosiguió.
 
“Y tercero confesar. Si no confesamos en Jesucristo podemos  ser una ONG piadosa, pero no la Iglesia. Cuando no se camina, nos  paramos. Cuando no se edifica con piedras ¿qué pasa?. Pasa lo que  les pasa a los niños en la playa cuando hacen castillos de arena.  No hay consistencia”.
 
Francisco, de 76 años y hasta ayer el cardenal primado de  Argentina y arzobispo de Buenos Aires, fue elegido en la quinta  votación del cónclave, que comenzó el martes pasado y fue uno de  los más breves de los últimos años.
 
“Cuando caminamos, edificamos y confesamos sin la cruz, no  somos discípulos del Señor. Yo querría que todos nosotros, en estos  días de Gracia, tengamos el coraje, de caminar en presencia del  Señor, con la cruz del Señor. De edificar la Iglesia con la sangre  del Señor”, señaló.
 
El Sumo Pontífice, que habló en italiano sin leer apuntes escritos en su primera misa pública desde su elección el miércoles, dijo que la Iglesia debería evitar la sofisticación y focalizarse más en la palabra de Dios.
 
El culto se desarrolló bajo el impresionante fresco de Miguel Angeli, “El juicio final”, el mismo lugar que presidió las deliberaciones para elegir al sucesor de Benedicto XVI.