Martes 01 de Abril de 2008
Este es el segundo caso de desaparición de un recién nacido en la sala de neonatología del hospital Vidal.
En 1991 se registró también la desaparición de manera misteriosa de un bebé recién nacido de una joven del interior correntino, Ana Alegre.
En esa oportunidad, a la criatura se la llevaron de la sala donde estaba internada mientras la madre había ido al baño.
Si bien se acusaba a una mujer que nunca pudo ser hallada como culpable del robo, toda la responsabilidad recayó en una enfermera del hospital, Liliana Jara, quien siempre juró su inocencia y quien hasta hoy cumple la condena como responsable del hecho en un penal de mujeres de Corrientes.
El caso nunca fue resuelto y Jara fue amenazada, le incendiaron su casa. Los acusados a quienes apuntó, miembros del centro médico, nunca fueron puestos como sospechosos.
Inseguridad. La directora del hospital, Silvia Lapertosa, admitió ayer las carencias de la institución y de la administración provincial.
Afirmó que hay inconvenientes que se suscitan para abarcar el control integral de esa entidad con masiva circulación de público. "Muchos años atrás implementamos un sistema por el cual dejaban el DNI en la entrada y se les entregaba una tarjeta. Pero eso generó muchas problemas y terminó siendo suspendido", comentó Lapertosa.
"Tenemos muchos problemas para hacer respetar las normas", comentó, y precisó que "en la puerta de la Maternidad hay un agente de la policía, más un personal de vigilancia privada".
"No es cierto que se corran riesgos porque los niños estén un momento lejos de sus madres", aseguró la directora.