ONGs argentinas convocaron a aprender de la lección japonesa
          En 113 ciudades habrá manifestaciones antinucleares. Activistas locales se unirán en el Obelisco. "Los gobiernos deberían orientarse hacia tecnologías más limpias y seguras", dice Greenpeace  

Domingo 11 de Marzo de 2012

En 113 ciudades de 18 países hoy se conmemorará con acciones antinucleares el Día de Acción Global Fukushima 2012. En nuestro país, la Corriente Humana de Buenos Aires convocó a las 18 para movilizarse frente al Obelisco porteño; Conciencia Solidaria llamó a manifestarse a las 19.30 en plaza Francia y también en Córdoba. En tanto, movimientos antinucleares de Zárate y Campana y Argentina No Nuclear repudiarán a la central nuclear de Atucha y exigirán detener los proyectos de instalación de nuevas centrales.

En medio del debate sobre el uso de la energía nuclear, que el 26 de marzo de 2011 reunió a 250 mil personas en Alemania, las naciones discuten estrategias en el sector y la seguridad de sus plantas.

Daniel Cameron, secretario de Energía, indicaba el mes pasado que Argentina debería revisar los sistemas de la inaugurada Atucha II, pero ratificó la política nuclear oficial.

Pero Mauro Fernández, de la campaña de clima y energía de Greenpeace Argentina, afirma: "No existe energía nuclear segura. El terremoto y el tsunami que devastaron a Japón culminaron en una tragedia atómica de magnitud imperecedera dejando un legado de despojo, exclusión y miedo en la población". "El componente nuclear, el único evitable de la triple tragedia japonesa —dice Fernández—, debe dar al mundo una lección sobre los riesgos de la energía atómica".

El viernes 11 de marzo de 2011 a las 14.46 de Japón un terremoto de magnitud 9.0 provocó el tsunami que inundó a la central nuclear de Fukushima .

"Luego del tsunami —recuerda Fernández—, la central perdió acceso a la energía eléctrica, fallaron cuatro de los seis reactores, colapsaron los sistemas de refrigeración, explosiones de hidrógeno dañaron las estructuras de contención y se liberaron emisiones radiactivas al aire, la tierra y el mar".

"Más de 150 mil personas fueron evacuadas en 50 kilómetros a la redonda", recuerda el activista, y dice: "El accidente fue catalogado de nivel 7 en la escala de sucesos nucleares, al igual que Chernobyl".

Para él, "los gobiernos deberían orientar las inversiones hacia tecnologías más baratas, seguras, limpias e inagotables. Los pueblos pueden desarrollarse soberanamente sin caer en la trampa de la energía atómica".

A un año de la tragedia, la Tokyo Electric Power Company (Tepco), propietaria de la central, admitió que tardará unos 12 años en sacar el combustible de la piscina y del reactor. "El desmantelamiento nos llevará otros 30 años", comunicó.

"Aunque su origen se fija en el tsunami, las causas principales del desastre se debieron a fallos institucionales como la influencia política y una legislación dirigida por la industria. A fines de 2011 el nivel de la radiación exterior en zonas de Fukushima era diez veces más que el nivel natural", concluyó Fernández.