Omar Chabán dijo que ahora su vida "no tiene sentido ni futuro"
Omar Chabán, uno de los acusados en el juicio por la tragedia en el boliche República Cromañón, afirmó ayer que su vida "no tiene sentido ni futuro", por lo que consideró que pasará sus días en "estado vegetativo".

Sábado 23 de Agosto de 2008

Omar Chabán, uno de los acusados en el juicio por la tragedia en el boliche República Cromañón, afirmó ayer que su vida "no tiene sentido ni futuro", por lo que consideró que pasará sus días en "estado vegetativo".

"Mi vida no tiene sentido, es vegetativa. No tengo futuro, no tengo nada. ¿Si soy un muerto en vida? Por supuesto", expresó ayer el ex gerenciador de la discoteca en una entrevista concedida al canal Telefé antes de ingresar a los Tribunales para afrontar la segunda jornada del proceso oral y público.

Chabán dijo que era un "obsesivo" de la seguridad en el boliche que administraba, volvió a culpar de la tragedia a "tres chicos que tiraron las candelas al techo del lugar" y que son tratados como "carmelitas", porque "nadie los nombra" en la causa.

Además, expresó que la "salida de emergencia" de Cromañón "se abrió a los siete minutos (de iniciado el incendio)" y que el resto de las puertas "estaban abiertas" para la evacuación del público.

"Si hay irregularidades en la habilitación (del boliche) yo no tengo nada que ver", expresó Chabán, para quien la tragedia en la que murieron 194 personas se trató de "un imprevisto".

En otro orden, el acusado comparó la división realizada con un blindex, por motivos de seguridad, en la sala de audiencias de tribunales, con un "espacio litúrgico", y dijo que decidió raparse el pelo "como una especie de purificación".

Las palabras de Chabán se conocieron el mismo día en que frente a los jueces decidió posponer para "más adelante" su testimonio en el proceso.

Durante la jornada, sin embargo, se leyó la declaración que brindó entre el 8 y el 9 de junio de 2005, cuando dio detalles de lo sucedido la noche del siniestro e intentó aclarar que luego del incendio no se escapó de lugar.

"Esto fue una tragedia. El lugar era seguro y se tomaron recaudos para que no pasara nada. No soy un criminal ni un asesino, ni maté a nadie, no fui negligente ni irresponsable. No soy un monstruo como me muestran en los medios de comunicación", afirmó en esa oportunidad a los investigadores.

Como hizo en diferentes declaraciones públicas, Chabán intentó deslindar su propia responsabilidad y aclaró que la seguridad del boliche estaba a cargo de los músicos de Callejeros. Los allegados a la banda, dijo, debían realizar los controles al público en la entrada de Cromañón para detectar el ingreso de pirotecnia.

Al igual que Chabán, los restantes catorce acusados, entre ellos los músicos de Callejeros, la ex funcionaria Ana María Fernández; el principal colaborador de Chabán en Cromañón, Raúl Villarreal, y el comisario retirado Miguel Angel Belay, imputado por el delito de cohecho pasivo, se negaron a prestar declaración y sólo se avinieron a dar algunos datos personales. (DPA)

Fotos, no

El juez Marcelo Alvero, que preside el debate, solicitó a los familiares de las víctimas que no exhiban sus fotos durante el juicio para evitar cualquier tipo de "presión" durante las deliberaciones. La petición fue aceptada. Uno de los abogados, Marcelo Parrilli, reiteró que el "gran ausente" del juicio es el destituido jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra.