Obama confía en que se recogerá "hasta el 90 por ciento del petróleo que se derrama"
El presidente dijo que en Estados Unidos comparó las consecuencias del desastre con “una epidemia”, al hablar esta noche por primera vez sobre el derrame de crudo desde el Salón Oval de la Casa Blanca, reservado para temas graves. Video en vivo de una de las fugas de petróleo en el Golfo de México

Martes 15 de Junio de 2010

Washington.- El presidente Barack Obama dijo que en Estados Unidos “nunca hubo un derrame de esta magnitud y profundidad” y comparó sus consecuencias con “una epidemia”, al hablar esta noche por primera vez desde el Salón Oval de la Casa Blanca, reservado para temas graves, sobre el vertido de crudo en el golfo de México, por el que deberá pagar British Petroleum (BP).

Obama recorrió ayer y hoy playas afectadas por el crudo que fluye al golfo desde el 20 de abril tras el hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon, que operaba BP a unos 70 kilómetros de Louisiana, causando un desastre en ese estado y en Mississippi, Alabama y Florida, para los que anunció medidas de ayuda.

El presidente habló de tres tipos de acciones: la mitigación de la catástrofe, el reclamo a BP para resarcimiento económico de daños y mayores exigencias para la explotación off shore para que ésto no vuelva a ocurrir, comenzando con una moratoria de seis meses para abrir nuevos pozos, aunque eso cause “problemas a los trabajadores” del sector.

Las nuevas perforaciones deberán realizarse “bajo garantías de seguridad absoluta”, dijo Obama. “Obviamente ese no fue el caso con esta plataforma y el pueblo estadounidense debe saber por qué”, afirmó, por lo que se ha creado “una comisión nacional para determinar las causas” que llevaron al desastre.

Un informe de legisladores difundido hoy a partir de documentos privados y correos electrónicos de BP indica que, para ahorrar costos, la compañía tomó al menos cinco decisiones de riesgo que pudieron llevar a este desastre.

Obama espera que los esfuerzos que se han empeñado en la tarea logren “recoger hasta el 90% del petróleo que se derrama” hasta que BP termine de perforar otro pozo de alivio.

Las consecuencias del desastre ecológico por el vertido, que hoy estimaron entre 35.000 y 60.000 barriles diarios (5,5 a 9,5 millones de litros) son “como una epidemia que durará años”, lamentó el mandatario.

“Que BP pague el daño y haremos lo necesario para que la costa se recupere”, afirmó y detalló luego medidas en curso.

Según precisó, hay casi 30.000 efectivos trabajando en los cuatro estados afectados, a los que enviaron además 17.000 efectivos de la Guardia Nacional para tratar de evitar a que el crudo llegue a las playas y para auxiliar a los damnificados. (Télam)