Lunes 14 de Junio de 2010
Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, inició hoy una visita de dos días al área afectada por el derrame de crudo en el Golfo de México, y consideró que que los efectos de esa catástrofe incidirán en el punto de vista ambiental como el ataque terrorista a las Torres Gemelas lo hizo respecto a la seguridad del país.
"Igual que nuestra visión de nuestra vulnerabilidad y nuestra política exterior se vio profundamente reformada por el 11 de septiembre, desde mi punto de vista esta catástrofe cambiará nuestra forma de pensar sobre el medio ambiente y la energía por años”, manifestó el mandatario.
Obama partió hoy hacia el área afectada por el derrame, elevando la presión sobre la British Petroleum (BP) -responsable de la plataforma Deepwater Horizon, hundida el 22 de abril-, en su obligación de contener el vertido de crudo a las aguas del Golfo.
El presidente visitará Alabama, Mississippi y Florida y mañana a las 20 (hora local) hablará sobre este tema a la nación, por primera vez desde el Salón Oval de la Casa Blanca, un día antes de reunirse con los directivos de BP.
Según medios estadounidenses, en su discurso Obama presentará el plan para obligar a BP a crear un fondo fiduciario para pagar indemnizaciones. Si este fondo independiente se vuelve realidad, el control de la empresa sobre los pagos se vería de facto recortado, escribió el diario The Wall Street Journal.
En tanto, las principales empresas petroleras del mundo se distanciaron de BP y afirmaron que la catástrofe del vertido en el golfo de México era “evitable”, según publica hoy el diario Financial Times.
Los directivos de Exxon, Shell, Chevron y ConocoPhillips se manifestarán de forma crítica mañana en una audiencia en el Parlamento estadounidense.
Según el periódico, alegarán que si se cumplen los “máximos estándares del sector”, este tipo de accidentes no ocurrirían. Con ello, las empresas quieren conseguir que Estados Unidos y otros países no endurezcan las condiciones para la futura extracción en plataformas offshore. Washington ha decretado una prohibición de perforar durante seis meses en el golfo de México. (DPA)