Nuevos choques entre vecinos y ocupantes de un club de Lugano
Los usurpadores se niegan a ser censados hasta que tengan respuesta a sus demandas. Han comenzado a ingresar materiales para levantar viviendas dentro de las canchas.

Sábado 18 de Diciembre de 2010

Nuevos incidentes se registraron anoche entre vecinos del barrio porteño de Villa Lugano y las personas que ocupan desde hace cinco días la cancha de fútbol del club social Albariño en demanda de viviendas, con un saldo de tres heridos leves, entre ellos un policía y un periodista.
  La parálisis en las gestiones para desalojar el predio ubicado en Santander y Avenida Argentina se rompió con la aparición de jóvenes enardecidos que, pasadas las 19, llegaron a la zona y comenzaron a arrojar piedras, botellas y otros elementos contundentes contra los ocupantes del terreno.
  La agresión provocó la reacción de las personas que están instaladas en la precaria cancha de fútbol del club barrial, que respondieron con ésos y otros elementos que les arrojaron, frente a la pasividad de los efectivos de la Policía Federal que estaban apostados en las inmediaciones.
  Tras una intensa refriega, la Guardia de Infantería desplegó un cordón de seguridad sobre la calle Santander y logró que retornara la calma, aunque un uniformado, un periodista de una señal de noticias (Julio Bazán, de TN) y un vecino resultaron con contusiones y heridas leves.
  Así, concluyó un día en el que las negociaciones con las personas que se instalaron en los terrenos de la Capital Federal y el partido bonaerense de Quilmes se habían empantanados, debido a que los ocupantes se negaban a ser censados y a abandonar los predios.
  Las personas que se asentaron en tierras públicas y privadas de ambos distritos insistieron en reclamar a las autoridades respuestas a su pedido de viviendas, mientras las autoridades municipales no lograron convencerlos para que, primero, desocupen los predios.
  El ministro porteño de Ambiente y Espacio Público, Diego Santilli, reconoció que la “proliferación de tomas”, tanto en la Capital como en la provincia de Buenos Aires, era “insostenible”, ya que implican “usurpaciones ilegales”.
  En la ciudad de Buenos Aires, además de la cancha de Albariño, está ocupado otro predio privado —propiedad de una empresa de contenedores— localizado a menos de 50 metros del club ocupado.
  A esos dos predios se sumaba un tercer terreno ferroviario, propiedad del Estado Nacional, ocupado por un grupo de habitantes de la villa 31 de Retiro, quienes exigen al gobierno de Cristina Fernández y el de Mauricio Macri una respuesta a sus demandas de asistencia.
  “Estas dos tomas de Albariño y de Retiro son terrenos federales”, señaló Santilli, quien ratificó que las personas que están ocupando estos lugares pertenecen a un barrio que está “pegado” detrás del club en Villa Lugano, conocido como Ciudad Oculta, y a la villa 31.
  El funcionario apuntó que “no son terrenos municipales”, pero remarcó que el gobierno porteño sigue “trabajando” para resolver estas cuestiones.
  “Nosotros seguimos trabajando, más allá de quien sea la propiedad de los terrenos. Hay que trabajar entre todos para resolver el tema y no hay que quitarle el cuerpo”, puntualizó.
  En Quilmes, plazas, terrenos fiscales y baldíos que eran propiedad de dos frigoríficos y de una petrolera estaban con ocupantes que también se niegan a ser censados sin antes obtener una solución a sus demandas de asistencia.
  En ese partido del sur del conurbano eran al menos siete los lugares en los que se instalaron los manifestantes y que no lograban ser convencidos por las promesas y las negociaciones que presentaba la administración del intendente kirchnerista Francisco Gutiérrez.

Cortes. Transcurridos los enfrentamientos, los vecinos cortaron anoche calles de Villa Lugano enojados porque, según denunciaron, los ocupantes del club Albariño comenzaron a ingresar materiales para la construcción de viviendas. La protesta se repetirá hoy desde las 19 y hasta que se desaloje el predio, indicaron.
  Los cortes generaron un caos en el tránsito vehicular de las inmediaciones de Santander y Avenida Argentina, donde está ubicado el predio, mientras un cordón policial separaba a vecinos y ocupantes que reclaman planes de viviendas.
  “Que alguien haga algo. Esto no puede seguir así”, reclamó uno de los vecinos megáfono en mano, quien demandó a la flamante ministra de Seguridad, Nilda Garré, que ordene a la policía el desalojo del predio.
  Otro vecino denunció que los ocupantes estaban ingresando materiales de la construcción para levantar viviendas en la chancha de fútbol intrusada.
  En tanto, los ocupantes reiteraron su disposición a “resistir” un posible orden judicial de desalojo del lugar.

"Estoy preso"

Dentro del club Albariño está el cuidador de las canchas junto con toda su familia. El hombre, Miguel Torres, pidió durante una comunicación telefónica con Radio 10 que lo “liberen”. “Estoy preso. Que el gobierno escuche esto. Estoy con chicos. Está mi nieto y hay más chicos. Tengo un hijo discapacitado que hoy (por ayer) le dieron el alta y no lo pude ir a buscar. Estoy desesperado. No sé qué más hacer”. El canchero teme que si se retira del lugar no pueda volver a ocupar su casa construida dentro del predio.