Nobel a un alemán y dos franceses que investigan el cáncer y el sida
El Premio Nobel de Medicina 2008 fue otorgado ayer a tres cazadores de virus: el alemán Harald zur Hausen, por el virus de papiloma humano (HPV), y los franceses Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier, por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Martes 07 de Octubre de 2008

El Premio Nobel de Medicina 2008 fue otorgado ayer a tres cazadores de virus: el alemán Harald zur Hausen, por el virus de papiloma humano (HPV), y los franceses Françoise Barré-Sinoussi y Luc Montagnier, por el virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Zur Hausen recibió la distinción por su descubrimiento de que los HPV causan cáncer cervical, informó el Instituto Karolinska en Estocolmo. Sus estudios permitieron el desarrollo de una vacuna contra esa enfermedad.

En tanto, Barré-Sinoussi y Montagnier fueron premiados por el descubrimiento del VIH.

"Los dos virus causaron gran sufrimiento", dijo Bjorn Vennstrom, del Comité Nobel, a una radio sueca.

El científico alemán, en contra del dogma imperante, postuló que el HPV era causante de cáncer de cuello de útero, indicó la Fundación Nobel en su justificación del premio. Este cáncer es el segundo más frecuente entre las mujeres después del de mama.

Alrededor del cinco por ciento de los cánceres en todo el mundo se deben al HPV. Unos 500 mil casos de cáncer cervical son reportados cada año.

De los 100 virus de papiloma humano, Zur Hausen identificó en 1983 y 1984 dos tipos, el HPV16 y el HPV18, que causan el 70 por ciento de los casos de cáncer de cuello de útero. De esta manera, Zur Hausen sentó las bases para el desarrollo de vacunas contra la enfermedad.

"Las vacunas ofrecen casi un 95 por ciento de protección y reducen la necesidad de cirugías y la carga global del cáncer cervical", indicó el instituto.

"Su decisivo logro se basó en la creencia imperturbable y trabajo perseverante para demostrar su hipótesis", subrayó el miembro del Comité Nobel Jan Andersson.

Opina Montagnier. Desde Abidjan, Costa de Marfil, donde estaba dando una clase, Montagnier dijo ayer que el premio enviaba un fuerte mensaje. "Llega en un momento de gran progreso en la investigación, pero no el suficiente, porque la epidemia sigue vigente", señaló el investigador. "Estamos en Africa. Muchas personas infectadas no tienen acceso a los medicamentos".

Barré-Sinoussi y Montagnier aislaron a comienzos de los 80 el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) de muestras de células de ganglios linfáticos de pacientes enfermos, en el Instituto Pasteur en París.

El descubrimiento permitió la identificación de importantes detalles del ciclo de multiplicación del virus, lo que a su vez condujo al desarrollo de métodos de diagnóstico, así como de drogas antirretrovirales para el tratamiento del sida, indicó la Fundación Nobel.

Sin embargo, el sida sigue imparable: alrededor de 60 millones de personas fueron infectados hasta ahora, de las cuales más de 25 millones murieron.

Montagnier y Barré-Sinoussi descubrieron una enzima denominada transcriptasas reversa, con la que el VIH traduce su información genética en ADN, que posteriormente es incluida en el genoma humano.

Este retrovirus daña los linfocitos T, elementos clave del sistema inmune. En algún momento, este queda bloqueado, de manera tal que el organismo ya no puede defenderse de los agentes patógenos.

Pese a los avances logrados en la investigación de esta enfermedad, el VIH no puede ser eliminado de las células, y las personas infectadas deben tomar medicamentos de por vida.

El premio marca un voto a favor de Montagnier en una prolongada disputa sobre quién descubrió e identificó el virus, Montagnier o Robert Gallo, entonces del Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos.

Acusaciones cruzadas. Montagnier y Gallo se acusaron mutuamente de trabajar con muestras contaminadas y fue necesaria una negociación a nivel presidencial para convencer a los Institutos Nacionales de Salud y al Institut Pasteur de que compartan las regalías por el descubrimiento.

Barre-Sinoussi dijo en una entrevista telefónica con radio RTL que la disputa con Gallo había quedado en el pasado.

"Es un conflicto que será olvidado. También es cierto que equipos estadounidenses fueron importantes en el descubrimiento del virus, y eso debe ser reconocido", dijo.

Finalmente, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, destacó que este era el primer premio Nobel de medicina otorgado a un equipo de investigadores franceses desde 1980: "Este Premio Nobel es un honor para la medicina y la investigación biomédica de toda Francia y Europa". l (DPA y Reuters)