Domingo 23 de Mayo de 2010
Los cinco cuadros robados la madrugada del jueves del Museo de Arte Moderno de París, valorados en un monto total de 100 millones de euros (unos 126 millones de dólares), no estaban asegurados. “Así como en el Centro Pompidou y en el Louvre, las obras sólo son aseguradas cuando salen del museo”, dijo Christophe Girard, el encargado de Cultura de la ciudad de París.
El lienzo cubista “Le pigeon aux petits pois” del pintor español Pablo Picasso está valorado en unos 25 millones de euros. El de Fernand Léger, “Nature morte aux chandeliers”, está tasado por su parte en unos 15 millones, señaló Girard.
Los cuadros robados del francés Henri Matisse (“La pastorale”); de su compatriota Georges Braque (“L’olivier près de l’Estaque”) y del italiano Amédéo Modigliani (“La femme à l’éventail”) tienen asimismo un valor de unos 20 millones de euros cada uno.
Las autoridades siguen sin tener pista alguna de los ladrones, que robaron las obras en unos 15 minutos.
Según los investigadores, el autor del robo sacó los lienzos de sus marcos sin cortarlos.
El Museo de Arte Moderno parisiense, ubicado en el Palacio de Tokio frente a la Torre Eiffel, fue sometido a trabajos de modernización en 2004 por unos 15 millones de euros para adecuar sus instalaciones a las normas para casos de incendio.
Un experto en seguridad de museos lamentó que las puertas de cada sala no puedan ser cerradas debido al peligro de incendio. Además, destacó, muchos cuadros no están sujetos de manera firme a las paredes, sino simplemente colgados.
“Fueron psicópatas, coleccionistas locos o delincuentes organizados”, dijo Girard. En el último caso, destacó, los ladrones podrían pedir una “recompensa”. Pero al no estar asegurados, tampoco podrán extorsionar a una compañía aseguradora.
Tras el espectacular robo aumenta la presión sobre la gestión del centro por las carencias en la seguridad.
“En el museo reina una actitud enormemente negligente”, dijo uno de los vigilantes. Entre los empleados se comentaba con frecuencia que “en algún momento, alguien entraría al museo por una ventana, así de simple”.
Y justo eso fue lo que ocurrió el jueves último. Un hombre encapuchado y vestido de negro se introdujo en el edificio en la madrugada por una de sus ventanas y salió poco después con cinco valiosos lienzos. Las cámaras de vigilancia lo filmaron, pero la alarma que debía reaccionar al movimiento no saltó, pues debido a un defecto llevaba algunas semanas fuera de servicio. Según la ciudad de París, dueña del museo, no se encontraron los componentes de repuesto para repararla.
A la ciudad de París sólo le queda confiar en los investigadores o en el arrepentimiento del ladrón. En los casos de robo, el porcentaje de esclarecimientos al cabo de entre 10 y 20 años se sitúa sólo en torno al 20 por ciento, señala Maja Bernard, de Loss Art Register en Londres.