Domingo 15 de Mayo de 2011
El director general el Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, arrestado ayer en el aeropuerto JFK de Nueva York, imputado formalmente de "acto sexual criminal, intento de violación y detención ilegal" tras la denuncia de una camarera de un hotel, comparecerá hoy mismo ante el juez.
Antes de que se presente en la Justicia, su esposa, la conocida periodista francesa Anne Sinclair, afirmó el domingo en comunicado que no cree "ni un segundo las acusaciones" contra su marido.
Según su abogado, Strauss-Kahn, posible candidato a las elecciones francesas del año que viene, se declarará "no culpable" de todos los cargos. El economista francés pasó la noche entre rejas, en una comisaría neoyorquina, y recibió la visita de un diplomático de su país en el marco de la "protección consular" que Francia asegura a sus ciudadanos.
"No creo ni un segundo las acusaciones presentadas contra mi marido. No tengo dudas de que se establecerá su inocencia", indicó Sinclair en un breve comunicado en el cual insta a "a la decencia y a la moderación".
Silencio del Fondo. El FMI emitió un escueto comunicado en el que no hizo comentarios sobre el caso y subrayó que el organismo está "plenamente operativo".
Strauss-Kahn ha recibido "asesoría legal" y el FMI no tiene ningún comentario sobre el caso, indicó en el comunicado la directora de Relaciones Exteriores, Caroline Atkinson, precisando que todas las preguntas "deberán ser dirigidas a su abogado personal y a las autoridades locales".
El titular del FMI fue arrestado ayer a bordo de un avión de Air France diez minutos antes de que el aparato despegase. Hoy tenía previsto reunirse en Berlín con la jefa del gobierno alemán Angela Merkel y mañana participar en el Eurogrupo. La noticia del arresto ha conmocionado Francia.
Adiós al sueño electoral. Aunque aún no había anunciado la intención de presentarse a las elecciones francesas de 2012 por el partido Socialista, muchos lo daban por descontado y según algunos sondeos, aventajaba al actual presidente, Nicolas Sarkozy.
Strauss-Kann fue acusado por una camarera de 32 años del hotel Sofitel de Times Square, según la cual el hombre intentó forzarla a practicarle sexo oral y, en un cierto momento, ella consiguió escapar y advertir al personal del hotel. Cuando la policía llegó al lugar, Strauss-Kahn ya se había ido, dejando en el hotel su teléfono móvil y otros objetos personales.