Jueves 11 de Agosto de 2022
Nicolás Pachelo tiene 46 años y está siendo juzgado por el crimen de María Marta García Belsunce, un caso que se produjo hace casi 20 años en el country Carmel y que tuvo una enorme trascendencia mediática, a tal punto que la historia fue motivo para la producción de un documental y también película. Un asesinato que ocupa los titulares periodísticos porque el juicio está en pleno desarrollo, durante el que siempre se mantuvo en silencio, pero ahora, de frente a la prensa, dijo: “No voy a formar parte del show de la familia García Belsunce”.
Pachelo desde 2018 está preso por una serie de robos en countries, pero no por el crimen de María Marta García Belsunce. No obstante en las 13 audiencias sólo respondió dichos de los testigos y alguna inquietud de los jueces. Y ahora rompió el silencio con los medios. "No sólo que no hay ninguna prueba que me incrimine, sino que no se me sitúa en la escena del crimen, ni siquiera se me sitúa en la puerta, hasta lo que ha surgido hasta ahora. Y va a ser así, porque así fue", aseveró.
“Eso no está resuelto, que lo resuelva el tribunal. La fiscalía presentó algo, a mi entender poco serio, un testimonio de una persona que murió que no lo llegó a firmar. Falso absolutamente”, se quejó el imputado.
Pachelo refiere a que no hay prueba física que lo ponga en la casa de García Belsunce, ni ADN ni huellas, aunque también es verdad que la escena del crimen estuvo contaminada y que fue limpiada al extremo por las empleadas de la víctima. Tampoco se encontró el arma del crimen: un revólver calibre 32 largo. Claro que hay indicios: su modalidad para robar entrando a casas vacías de conocidos y cercanas a la suya; el miedo que le tenía la víctima, diversas amenazas que confesaron allegadas a la víctima; el “trastorno psicopático de personalidad” que remarcó una perito; y una coartada que, por momentos, aparece desdibujada.
Y cuando Pachelo refiere al testimonio de una persona que murió, alude a que recientemente los fiscales avisaron sobre un testigo, Marcelo Maradei, que ha muerto y que les ha dicho que Pachelo le confesó haber matado a María Marta y donde descartó el arma cuando estuvieron juntos detenidos en los calabozos porteños de Prefectura, pero del que no hay declaración firmada porque cuando lo hizo la causa ya estaba elevada a juicio, según lo que aclaró el fiscal Andrés Quintana.
Pachelo agregó que al presunto testigo “no” lo recuerda. “No lo voy a negar porque después el fiscal dice que soy un mentiroso, así que yo no me acuerdo. Sí niego que le confesé lo que dice que le confesé”. También calificó como “insólito” lo del arma que se supone que contó Maradei: “Lo primero que le dije a mi abogada: ‘Por qué no van corriendo a buscar el arma’. Insólito, en vez de venir a plantear que se murió, vayan a buscar el arma si esta persona dijo dónde estaba. Rara la actitud de la fiscalía, como siempre”.
En cuanto al cambio de actitud que adoptó ahora en cuanto a hablar con los medios, Pachelo contó: "No soy muy partidario de lo mediático, lo deben saber desde hace 20 años. El tema es que yo acá no tengo el beneficio del alegato dentro de tres meses, leyendo papeles, como sí tiene la fiscalía y como sí lo tiene la defensa. Yo no me puedo acordar en un juicio de tres o cuatro meses de duración, con cientos de testigos, lo que dijo el primer testigo la primera audiencia. Al principio, no iba a decir nada, después me pareció prudente empezar a contestar acusaciones de amenazas sin denuncias penales, dichos de dichos de dichos".
Uno de los temas que lo impulsó a contestar preguntas fue cuando la acusación hizo referencia al comienzo del encono con María Marta, y la razón del por qué la víctima sentía temor de Pachelo: la desaparición del perro labrador negro Tom, de la que muchos han dado testimonio que la socióloga sospechaba del imputado, que estaba convencida de que era él quién le pedía el dinero como rescate y que, por ello, le tenía miedo.
“Ya escuché cuatro versiones del perro de cuatro personas que se sentaron bajo juramento, porque se le está dando una entidad al perro que, para mí, carece de seriedad. Si hay una versión, está bien, ahora que haya tres, cuatro versiones”, cuestionó.
“Ustedes escucharon a una testigo bajo juramento que dijo que su mejor amiga le dijo que estuvo jugando con el perro en mi living. Cuando esa persona vino al día siguiente lo negó rotundamente. Algunas de las dos incurrió en falso testimonio, no sé cuál pero una seguro”, sentenció el imputado. Y agregó: “Hay cosas que hay que empezar a contestarlas, si no la fiscalía tira titulares en los medios, la gente lee lo que la fiscalía quiere que lea y no es la realidad del juicio”.
En cuanto a los difusos detalles que brindó de sus movimientos en el día del crimen, Pachelo respondió: "Declaré basado a lo que estoy escuchando acá en el juicio. A mí me vienen a tomar una testimonial 50 días después del crimen y me dicen que diga con lujo de detalles y horario lo que hice el 27 de octubre. Eso es imposible. No sé lo que hice el sábado pasado. Para mí, fue un domingo normal: fui a jugar al futbol con mis amigos, pasé a buscar a mi hijo por lo de un amigo en donde se había quedado, después fui a Buenos Aires a ver a mi mamá para que le compre el regalo de cumpleaños a mi hijo. Acá no se trata ni de mentir, como dice el fiscal, ni de armar coartadas falsas; acá está lo que está, se dice toda la verdad y si me equivoco el algún minuto no es en pos de mentir, es en pos de que es muy difícil cronometrar un domingo 50 días después".
Cuando en la rueda de prensa le preguntaron ¿quién mató a María Marta?, Pachelo fue determinante: "Hay tres jueces, no me voy a meter a decir gratuitamente, a acusar. Lo que pienso, lo pienso y lo pienso para mí, no tengo cómo demostrarlo y no me corresponde a mí. No voy a formar parte del show de la familia García Belsunce, que acusa y se sienta acá a insultar fiscales y a decir que el Poder Judicial es una corporación que los metió presos. Eso no me corresponde a mí".