Nervios nivel Mundial: Argentina vs. Inglaterra, cómo manejar la extrema ansiedad prepartido

El psiquiatra rosarino Manuel Francescutti explica por qué la necesidad de "anticipar la incertidumbre" se instala con tanta fuerza. Modos de pasarla mejor

07:35 hs - Miércoles 15 de Julio de 2026

El país se detiene de alguna manera. En cada hogar, en el trabajo, en la calle, se perciben la ansiedad y la preocupación por lo que puede pasar este miércoles. Como si fuese poco jugar una semifinal de un Mundial, el enfrentamiento deportivo es contra Inglaterra, con todo lo que eso trae a colación, aunque algunos lo minimicen más que otros. La historia se mezcla con el deporte, casi inevitablemente ¿Es posible manejar "los nervios"? ¿Hay manera de controlar la ansiedad extrema? ¿Por qué buscamos casi desesperadamente saber qué va a pasar? Manuel Francescutti, médico psiquiatra, director de Red Unitas, de Rosario le dijo a La Capital que la ansiedad obedece, en general, a una necesidad humana de controlar la incertidumbre y para eso uno intenta "anticipar" realizando "chequeos" que generan una ilusión, que generan una sensación de control pero que no cambian la realidad.

Esos chequeos o controles, en relación a instancias decisivas de un Mundial de fútbol, como la semifinal que juega Argentina contra Inglaterra este miércoles, son, por ejemplo: ver noticias, escuchar muchas opiniones, chequear cosas que pasaron en copas anteriores, hacer apuestas, creyendo "que de esa manera se puede asegurar o al menos reducir el margen de que la situación no se de como esperamos (un desenlace negativo)", dice el especialista.

"Más que un fenómeno del fútbol es algo que ocurre en la vida", señala el médico. "Todos tenemos un poco de esto, pero en personas con mayor tendencia a controlar el futuro se complica más, y la pasan mucho peor que aquellos que son más relajados", comentó.

Cómo afecta lo masivo

Los argentinos y argentinas se caracterizan por amar el fútbol. Y en un Mundial, hasta aquellos que habitualmente no son fanáticos del deporte se suman a la "movida" colectiva. "En este tipo de instancias, incluso si no te gusta el fútbol, al volverse masivas, nuestra identidad se diluye en esa identidad de masa y empezamos a sentir como siente ese conjunto. Desde el punto de vista sociológico esto se puede dar en situaciones de guerra, en lo político, en el nacionalismo, en lo religioso... y pueden aparecer esas euforias colectivas cuando hay victoria o en procesos de duelo reales cuando no se da el resultado esperado", analiza el psiquiatra.

Pura emoción. Lionel Messi se abraza con el Toro Martínez tras la victoria agónica ante Egipto.

En este punto, dice Francescutti, "cuanto uno más chequea, más analiza lo que dijo Scaloni, más revisa las alineaciones o lo que opina tal o cual periodista, más se involucra uno, y por ende más se diluye en la masividad del evento y luego es más proclive a sentir euforia ante lo bueno y un duelo ante lo que no sale".

"El yo pasa a ser un nosotros y esa implicación depende de cuánto participamos: las conversaciones previas, la atención a todo lo que gira en torno al Mundial, el consumo de la información. Este evento funciona de alguna manera como un laboratorio de vida porque pone a prueba cuánto podemos tolerar la incertidumbre y cómo manejar la frustración en casos adversos", añadió el profesional de la salud.

La ansiedad anticipatoria y sus consecuencias

Aunque parezca obvio, es interesante detenerse un instante en esta verdad: cuánto más se chequea, más encima se le está a un tema, mayor ansiedad y estrés y se la pasa peor. "De todos modos, en estos casos, la ansiedad no es del todo negativa", menciona el especialista. Al respectó, agregó: "Es como lo que pasa antes de subirte a una montaña rusa o antes de hacer tirolesa o paracaidismo: hay una activación fisiológica que produce la adrenalina al principio o en la anticipación que es lo que da recompensa luego al episodio pero si el chequeo del que hablo es muy intenso, si la ansiedad anticipatoria es tan alta termina anulando la diversión del partido, incluso sabemos que hay gente que ni siquiera puede ver el partido".

Lo masivo nos implica y en el Mundial de fútbol eso queda claro

Entonces, cuando "todo pasa a ser un resultado y no se puede estar presente en el momento del encuentro deportivo es como una moraleja que aplica a la vida: si uno espera que algo sea perfecto y empieza a controlar o intentar controlar mucho, terminás pasándola mal", dice Francescutti.

Reacciones, acciones y rituales

Lo que sucede alrededor de un Mundial en cuanto a las emociones ha sido analizado y estudiado a lo largo de la historia por expertos de distintas disciplinas, detalla el médico. "Como mencioné antes, incluso cuando no te interesa quedás inmerso y te empezás a preocupar", indicó.

En cuanto a los rituales, son necesarios a nivel social, existen en muchos ámbitos, dice el médico. "En la religión, por ejemplo, es claro: la gente se reúne en torno a símbolos, oraciones, previos a una determinada situación. También pasa en o pasaba con la gente del campo, por ejemplo, uniéndose en rituales para una buena cosecha. Esto fue siempre una realidad social y en el fútbol podemos pensar en algo similar", señala el psquiatra.

"En el Mundial usamos determinada ropa, nos vestimos con los colores del país, en vez de oraciones quizá aprendemos las canciones, tenemos una jerga propia y también nuestros propios mártires y dioses, y eso, incluso cambiará en cada partido de acuerdo a cómo juegue cada jugador, llevándolo a un nivel de mesías o héroes o lo contrario", comentó Francescutti.

"El partido dura 90 minutos, pero claramente la ansiedad empieza mucho antes", dice el médico. "Es otra prueba de que la mayor parte de la ansiedad proviene de la anticipación... y en esa anticipación aparece lo negativo, que no necesariamente tendrá que ver con lo que pase. Insisto en que cierta cuota de ansiedad es necesaria, incluso algo de euforia...y alegrarnos. Lo interesante es que no sea extremo".